Nos
encontramos en un contexto histórico excepcional. A pesar que la
mayoría de las catastróficas consecuencias del calentamiento global ya
son inevitables según el informe de Cambio Climático del IPCC, existe
una posibilidad de evitar que la situación se vuelva más grave aún
dependiendo de nuestras acciones.
Si
los humanos hemos sido capaces de producir un cambio tan profundo,
también debemos tener el poder de corregir el daño. En este contexto sin
precedentes, el REWILDING o la restauración ecológica se plantea hoy
como un enfoque clave para recuperar ecosistemas únicos de Chile y el
mundo, aumentar la resiliencia y mitigar los devastadores efectos del
cambio climático.
En
castellano, Rewilding significa reasilvestramiento o renaturalización y
se refiere a la restauración ecológica a través de un manejo activo de
especies y ambientes para alcanzar ecosistemas completos y saludables.
Una de las acciones de Rewilding que más se destaca es la reintroducción
de fauna extinta y también el fortalecimiento de especies que se
encuentran vulnerables o en riesgo de extinción, y que por ello no están
cumpliendo de forma adecuada su función ecológica.
Uno
de los ejemplos más representativos de restauración ecológica en Chile,
es el que iniciamos hace más de 15 años junto a diversos aliados
públicos y privados en el Valle Chacabuco, hoy Parque Nacional
Patagonia. A través de diversas acciones como el retiro de cercos,
monitoreo y reforzamiento poblacional de especies con alto riesgo de
extinción, logramos recuperar ecosistemas que se degradaron producto del
sobrepastoreo del ganado. Luego de años de intenso trabajo, hoy somos
testigos de cómo la biodiversidad local se ha fortalecido, aumentando
considerablemente las poblaciones de especies como huemules, pumas y
ñandúes.
El
rewilding es una de grandes soluciones que se plantean en la actualidad
para recuperar el equilibrio de la tierra, beneficiando no solo a la
vida silvestre,
sino que a todos quienes habitamos el planeta: resuelve problemas
medioambientales, reduce las probabilidades de los desastres naturales
derivados de la crisis climática, mitiga la proliferación de pandemias y
entrega oportunidades de desarrollo económico a través del turismo
basado en la naturaleza.
Hoy
la restauración es una prioridad, y así lo hemos querido reflejar con
el nuevo nombre que asumimos como fundación, pasando de Tompkins
Conservation a Rewilding Chile. Este movimiento mundial debe
transformarse en una de las bases de cómo nos vinculamos con el medio
ambiente a toda escala. Promover iniciativas de restauración
ecológica públicas y privadas, incentivar la investigación y potenciar
la educación ciudadana, son fundamentales para este cambio de paradigma
que necesitamos con urgencia hoy.