La
primera semana de agosto de cada año se Conmemora desde la OMS la
Semana Mundial de la Lactancia Materna, siendo este año el lema:
“Amamantar y trabajar: Hagamos que sea posible”.
La
leche materna es el mejor alimento que los niños pueden recibir en sus
primeros meses de vida, siendo un componente fundamental para el
desarrollo físico y socioemocional.
El
Código Sanitario habla de la importancia de la leche materna y de las
condiciones de su donación, ya que, en varios países del mundo, Chile
Incluido en el Banco de Leche del Hospital Sótero del Río, la leche
puede ser donada para ser administrada a niños prematuros en unidades de
Neonatología.
¿Por qué es tan importante?
La
leche humana provee en forma balanceada los nutrientes necesarios para
cada etapa del desarrollo, provisión de anticuerpos que los protegen de
infecciones, protege la salud gastrointestinal, menor incidencia de
alergias alimentarias, fortalece el sistema inmune, potencia el
desarrollo bucodental, provee células madre que ayudan a la regeneración
celular, y al estar en contacto piel a piel con su madre, potencia el
desarrollo socioemocional al mejorar la respuesta al estrés, la
seguridad personal y autoconfianza.
Cuando
un lactante tiene sus necesidades primarias satisfechas (temperatura,
saciedad y seguridad), puede disponer de sus energías para estar alerta
al aprendizaje y exploración de ambiente. Estas condiciones son básicas
para potenciar el desarrollo de habilidades, inteligencia y
socialización con su entorno, generando, de esta forma, el impulso que
necesita para el desarrollo sicomotor y del lenguaje.
En
el contexto de los avances legislativos en el sistema de salud, Chile
ha avanzado bastante. Así, la Ley Nº 20.379 de Protección Integral a la
Primera Infancia “Chile Crece Contigo” ha permitido la disposición de
recursos humanos en áreas clínicas para la protección del inicio de la
lactancia en el trabajo de parto y postparto, instalación de clínicas de
lactancia para la protección de la instalación de la lactancia, y el
posicionamiento de espacios en la comunidad de participación social
mediante las diversas agrupaciones de apoyo a la lactancia materna que
han luchado por la obtención de derechos, con organización de eventos y
manifestaciones pacíficas que culminaron en la Ley Nº 21.155 de
protección a la lactancia materna como un compromiso nacional con la
consagración del derecho de la niñez al acceso a la leche materna de su
madre.
Por
consiguiente, para que el niño tenga acceso a la leche de su madre, el
Estado debe proveer las condiciones laborales y sociales y, en este
compromiso, se necesita el aporte de todos los ciudadanos, para que cada
vez a las mujeres les cueste menos amamantar y puedan integrarse de
manera óptima al mercado laboral, pudiendo compatibilizar la maternidad,
crianza y trabajo.