La
habilitación de la Ruta Y-85 en Tierra del Fuego, que unirá a Porvenir
con Bahía Yendegaia sobre el canal Beagle, dará conectividad terrestre a
la Isla Tierra del Fuego, impulsará el desarrollo de nuestras Islas
Australes, convertirá a Puerto Williams en un polo poderoso de atracción
de inversiones turísticas, y fortalecerá la presencia soberana de Chile
en nuestros espacios asociados al continente antártico.
En otras palabras, un camino con un valor político de carácter estratégico único en Chile.
Si
en 1920 la población chilena en Tierra del Fuego ascendía a menos de
3.000 habitantes (similar a la argentina), en 2020 la Argentina se
empina por sobre los 170.000 habitantes y la chilena apenas alcanza los
10.000. Dos modelos de desarrollo diferentes, el vecino con fuerte
acento geopolítico, y el nuestro sin visión estratégica y sometido a una
doctrina de ecologismo profundo que aplaude el despoblamiento y
posterga el desarrollo del extremo austral de Magallanes.
A
kilómetros de Puerto Williams se abre una bóveda inimaginable de
fiordos, glaciares, islas, canales y bellezas únicas en el mundo,
situadas en el sector occidental y enteramente chileno del canal Beagle,
abriendo insospechadas posibilidades económicas a Magallanes. Para eso
es clave este camino fueguino, que situará a Porvenir como la gran
bodega logística de Puerto Williams, y por lo mismo deben promoverse
inversiones basadas en miradas inteligentes, que conciban a Tierra del
Fuego e Islas Australes como una sola unidad económica, que no compitan
con la vecina Ushuaia, que lidia con su natural encajonamiento
geográfico.