Este
año en la Provincia de Última Esperanza ,específicamente en la comuna
de Natales y en especial en el Destacamento Acorazado Nº 5 “Lanceros” se
está viviendo un gran hito para los temas de defensa del país, este año
por primera vez en su historia, se ha recibido un contingente femenino
para cumplir con el Servicio Militar, esta situación tiene un doble
mérito ya que la legislación no indica la obligación para que las
mujeres cumplan su periodo de instrucción militar, no obstante la
normativa también acepta y reconoce el real interés de mujeres, que de
forma voluntaria desean cumplir esta relevante experiencia y entrega
todas las facilidades para cumplir este sueño, que genera interés en un
mayor número de adolescentes cada año.
Poco
a poco, y desde hace tiempo el Ejército de Chile ha generado nuevas
políticas y modificaciones, para que la mujer pueda ir llegando a cada
espacio en la institución, conforme a sus propias capacidades, nunca
condicionado a su género, de esta forma crea una motivación adicional
cada año para integrar las Fuerzas Armadas y de Orden, como una opción
real de desempeño laboral y de autorrealización para mujeres de nuestra
nación.
En
otros países del mundo, es obligatorio que tanto hombres y mujeres,
cumplan su Servicio Militar, ya que esta instancia, no solo tiene una
relevancia en la dimensión de formar nuevos soldados, pero que siempre
ligado a la función principal de la defensa territorial , genera una
serie de otras capacidades que a raíz de un programa de instrucción
militar ,fortalece la creación de nuevos lideres en nuestra sociedad; en
base a esta última situación en EEUU, se destaca que los jóvenes que
han cumplido este Servicio Militar, son más exitosos cuando logran sus
metas empresariales, artísticas, deportivas y científicas, tenido nuevas
capacidades diferenciadoras que favorecen su desarrollo laboral; en
otras palabras, los jóvenes que realizan el Servicio Militar tienen más
posibilidades de administrar de mejor forma su carrera laboral sea cual
sea.
Este
grupo de mujeres que provienen de otros lugares del país y también de
nuestra comuna, están logrando abrir caminos a otras mujeres que en el
futuro tendrán esta oportunidad disponible, hasta hace poco tiempo las
jóvenes que deseaban cumplir este compromiso con la patria, lo debían
cumplir en el Regimiento Nº10 “Pudeto”, situación que les toco a más de
alguna natalina que sentía el llamado de vestir el uniforme del Ejército
de Chile.
En
una sociedad en desarrollo, con constantes cambios tecnológicos, con
empresas que demandan personal más capacitado y a la vez más flexible,
que tienen que tomar decisiones, con adultos que pueden ser empleador o
independiente , y que siempre deberán relacionarse con un mundo digital
en crecimiento, es relevante una experiencia como el Servicio Militar,
en donde se está fuera de la zona de confort ,en donde se logran
amistades que solo el Ejército pudo unir ,y aflorar talentos que solo un
periodo de campaña en la zona austral podría detonar. Para muchas será
su único tiempo vinculadas con las Fuerzas Armadas, en cambio para otras
será el primer año de una eventual carrera en alguna institución de las
Fuerzas Armadas y de Orden.