A
solo cuatro días de que asuma el nuevo mandato presidencial, encabezado
por el magallánico Gabriel Boric, se deben visualizar públicamente
cuáles serán las duras tareas. Los últimos estudios públicos y encuestas
muestran que la delincuencia es la mayor preocupación de los chilenos.
Si bien, construir un país seguro es labor de todos, el Estado es el
principal garante de la seguridad de los ciudadanos y debe cumplir esta
labor con el mayor celo, pues es la más importante de sus funciones. En
Punta Arenas nos hemos encontrado que las soluciones a esta problemática
han escaseado y hace un tiempo tuvimos la quema de vehículos y
numerosos robos de automóviles. La gente está inquieta, preocupada. Hay
temor en la ciudadanía, por eso es muy valorable que los alcaldes tomen
iniciativas para abordar los problemas relativos a la delincuencia, sin
perder la perspectiva de que estas medidas sólo pueden entenderse como
complementos a la labor policial y al trabajo de las fiscalías. Cada vez
es más común conocer personas que han sido víctimas de alguna forma.
Hace sólo unos días supimos de casos que ocurren en un populoso sector
de Punta Arenas. Más allá de las cifras del gobierno de turno, queda la
sensación de que el país es cada día más inseguro y la delincuencia más
agresiva. Y se ha instalado una amarga sensación de impunidad y que cada
quien debe arreglárselas como pueda. Carabineros apoya la iniciativa
del municipio local, porque también se dio cuenta de que todo suma y que
la gente quiere volver a vivir de manera segura y tranquila.