Ya
son muchos los reclamos de vecinos del centro de Punta Arenas, que las
noches de viernes y sábado no pueden conciliar el sueño porque
inadaptados al volante provocan fuerte ruidos con automóviles. Son
constantes las molestias que hacen presente, especialmente adultos
mayores, pero es muy poco lo que se ha hecho al respecto. Además, de que
quienes protagonizan estas inentendibles piruetas están poniendo en
riesgo la vida de muchas personas. Otro
hecho preocupante ocurre en la Avenida Costanera del Estrecho de Punta
Arenas, que debe ser la mayor obra de infraestructura vial de la Región
de Magallanes. Su importancia trascendental está en que pudo unir a los
sectores norte y sur de la ciudad y de esa forma facilitó el tránsito
vehicular, descongestionando arterias que antaño provocaban una gran
problemática, ya que la capital magallánica posee más de 70 mil
vehículos para 150 mil habitantes. Pero la costanera ha traído consigo
ciertos peligros por irresponsabilidades propias. Muchos conductores la
han utilizado como una pista de carreras y ello ha generado numerosos
accidentes y pérdidas de vidas. Hace pocos días un auditor de Pingüino
Radio manifestaba su extrañeza porque él reconoce que transita a diario
por esa concurrida arteria a una velocidad promedio de 80 kilómetros por
hora (excediendo la máxima permitida), y que pese a conducir por la derecha,
desde atrás los demás automovilistas le hacen cambio de luces señalando
que “casi va haciendo taco”. Existe gran preocupación de las
autoridades al respecto y es hora de que las fiscalizaciones a la
velocidad con que transitan los automovilistas sean más estrictas. Y
también debe haber una conciencia ciudadana en cómo transitar en las
calles y cruzar en pasos permitidos. Si bien no hay un respeto de los
automovilistas por los peatones, son estos últimos quienes deben velar
por su seguridad. Se comenzará muy pronto a remarcar las calles y
avenidas de la ciudad y son precisamente esos lugares los que deben ser
respetados por unos y otros. Es la única forma de que evitemos más
accidentes que incluso algunos de ellos con perdidas de vidas. Por las
noches se intensifica el peligro en la costanera con locas carreras automovilísticas.