El
último día del año 2021 es de reflexión por lo que hicimos y no
hicimos; los pendientes y los logros; la vida y la muerte en un mismo
espacio de tiempo; risas y penas grabadas a fuego en cada corazón. Y
como siempre alguna lágrima cae al mirar atrás con emoción. El mundo
pareciera girar de manera inversa a veces, pues queremos paz y
constatamos lo contrario; anhelamos felicidad y la angustia corre
montada a caballo por las calles. Sin embargo, la vida es bella, vale
cada pena vivirla y disfrutar las maravillas que nos entrega; estamos en
esta tierra por un propósito, un destino que se teje de manera
invisible, pero inexorable. Cada tristeza, cada alegría deja un mensaje
que está en nosotros leerlo con el alma y el corazón y nos podrá servir
de guía en los días que vendrán.
Al
reflexionar lo que vivimos como sociedad en el año que termina, asoma
el Covid y sus famosas variantes que como bombas de racimo, se esparcen
dejando heridos y fallecidos. En Chile no obstante, la masiva vacunación
ha permitido salvar cientos y tal vez, miles de vida. El Gobierno ha
hecho un trabajo extraordinario, casi único en el mundo, siendo éste un
legado positivo que la historia recogerá, a despecho de los agoreros de
la tragedia. Por su parte la actividad económica repuntó, aunque todos
los pronósticos son pesimistas para los años que vienen. En lo político,
la revolución de octubre continúa y se afianzará cuando asuman el
Partido Comunista y el Frente Amplio el poder ejecutivo. Muchos no
avizoran peligros en dicha próxima administración, aunque la historia es
porfiada y entrega ejemplos por doquier que nada bueno se puede
esperar. En el ambiente, se percibe un aire de esperanza; incluso gentes
que no le dieron el voto al presidente electo, están expectantes por
las promesas e ilusiones creadas en la campaña electoral. La mejoría en
las pensiones, en el ingreso mínimo mensual, en el acceso a la salud,
son cuestiones que se esperan con ansias. Boric después de electo, ha
ido bajando las expectativas, diciendo que cuatro años no bastan para
realizarlas.
De
manera paralela se está elaborando el proyecto de otra Constitución.
Sólo quedan seis meses para su entrega y al ritmo que avanza la
Convención, parece difícil que presente un texto suficientemente
estudiado para el día 04 de julio próximo. Todo ello a menos que se la
tenga elaborado con anterioridad, que es lo que muchos analistas serios
estiman. Atria, Bassa y otros abogados constitucionalistas de izquierda,
tendrían el texto afinado y sólo bastaría incorporarlo en el proyecto.
En septiembre próximo debiera llamarse a plebiscito, dentro del tiempo
de luna de miel de todo gobierno, por lo que Boric se la jugará por su
aprobación. La revolución se habrá entonces institucionalizado y
comenzará el periodo de desmantelamiento de las estructuras existentes,
que permitieron el mayor desarrollo que como sociedad ha tenido nuestro
país en su historia. Esperemos por nuestros hijos y nietos que tales
previsiones sean equivocadas, aunque existen fundadas sospechas que no
lo serán.
En
lo personal y vayan estas palabras a modo de homenaje, este año marcó
la partida de mi madre. Se le extraña mucho. Su humor, inteligencia, y
gran corazón hacen falta. Sus nietas siguen creciendo y la vida marca su
ritmo a cada segundo. Gracias a este diario por permitir verter mis
pensamientos y opiniones; un ciudadano como ustedes tiene esta
oportunidad, por lo que soy fiel a mis ideales y a lo que siento. Tengan
ustedes un año 2022 lleno de bendiciones, salud, trabajo y prosperidad
en lo personal y familiar.