Trazar
estas líneas, en estos momentos, es de una gran complejidad, poder
contener los sentimientos a solo días de que un joven camarada de armas
perdió la vida de la manera más cruel posible, hace que estas palabras
broten directamente del corazón, aquel que llora la ausencia de un
Oficial de Carabineros que anhelaba construir una sociedad más justa,
haciendo el juramento más noble que puede hacer un ser humano, entregarse a resguardar a la ciudadanía, dando la vida si fuese necesario.
El
día miércoles lamentablemente un nuevo mártir se unió a las filas de
aquellos que hicieron efectivo su juramento de servicio, ascendió al
plano celestial integrando el escuadrón eterno, que velará desde el
infinito por el bienestar de sus camaradas que hoy lloran su partida. El
Teniente Emmanuel Sánchez Soto es un modelo a seguir por las próximas
generaciones, un hombre que desde corta edad ya sabía que su pasión era
la de servir a la comunidad, ingresando a sus cortos 17 años a la
Escuela de Oficiales de Carabineros.
El
año 2016 era investido como Subteniente, iniciando un viaje lleno de
desafíos e ilusiones en la institución, forjando su temple en las calles
de Puente Alto, para posteriormente llevar toda la experiencia
acumulada en esos primeros años a la Ciudad de Antofagasta, en la
Subcomisaría de Playa Blanca y ya con el grado de Teniente, como jefe de
la Sip de la 2ª comisaría de Antofagasta. Fue en el norte del país que
Emmanuel Sánchez dio lo mejor de sí, participando en importantes
operativos policiales, pero además forjando un vínculo inquebrantable
con sus compañeros y con la comunidad.
Dos
hechos puntuales demuestran el carácter de este joven oficial, lleno de
profesionalismo, coraje, valentía y amor por la patria, ya que en 2022,
estando en calidad de franco, detuvo a un conductor que manejaba en
estado de ebriedad, poniendo en juego su integridad física para evitar
un accidente mayor. Así también, en un heroico acto salvó a una mujer en
Playa Blanca de morir ahogada, nuevamente arriesgando su vida para
salvaguardar otra, lo que le valdría ser reconocido por las juntas de
vecinos del sector.
En
la actualidad, con 10 años de servicio, se encontraba realizando el
curso de criminalística en la Escuela de Especialidades de la Dirección
de Educación y Doctrina. Pero más allá de su habilidad policial, el
Teniente Sánchez tenía una gran calidad
humana y comunitaria, realizando el curso de Agente de Diálogo,
demostrando el profundo entendimiento y cercanía que mantenía con los
vecinos en las unidades donde le tocó desempeñar sus servicios.
Destacar
las cualidades profesionales y humanas de Emmanuel no es un hecho
antojadizo, es solo mirar su hoja de vida para entender de forma
objetiva la trascendencia que tuvo en su corta carrera policial. En su
camino institucional se hizo merecedor de 14 felicitaciones, en sus 10
años de carrera, lo que significa ir más allá del deber, ya que las
felicitaciones no son solo por su trabajo, sino que por sobresalir, por
entregar lo justo, lo necesario y mucho más, así era la vida de este
joven oficial de Carabineros.
Estamos
tristes porque perdimos a uno de los nuestros, porque tendremos que
velar a un padre, un esposo, un hijo, un amigo y un gran ser humano;
pero a la vez estamos orgullosos, ya que el Teniente Sánchez entregó su
vida combatiendo la delincuencia, fuera de su horario de trabajo, en
calidad de franco y frente a su familia, hizo lo que todo Carabinero
está dispuesto a hacer por su país y su comunidad, demostró ante los
ojos de Dios y de la patria que su decisión fue la acertada.
Estamos
seguros que la muerte del Teniente Sánchez no nos hará decaer, muy por
el contrario, nos fortalecerá aún más como institución, se lo debemos a
Emmanuel y a todos nuestros mártires, así también, se lo debemos a la
ciudadanía, aquella que es víctima día a día de la delincuencia y para
la cual nosotros, los Carabineros de Chile juramos proteger. Desde la
Zona Magallanes y Antártica Chilena nuestras más sinceras condolencias a
la familia Sánchez Soto, a su esposa e hijo y también nuestras
condolencias a Chile, que perdió a un ciudadano modelo, un servidor
público, aquel que pasó de ser un héroe, a ser un mártir de nuestra
institución.