El
pasado fin de semana en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas un
sujeto fue formalizado por tráfico de drogas y plantación o cultivo no
autorizado de cannabis, lo cual, incluyendo las pruebas disponibles hasta
el momento y sus antecedentes, fue expresado como suficiente por el
Tribunal para considerarlo un peligro para la sociedad y por tanto ser
enviado a prisión como medida cautelar.
En
la audiencia de control de detención estuvo el fiscal Oliver Rammsy,
quien informó que la investigación y detención del sujeto fue realizada
por detectives de la Brigada Antinarcóticos de Punta Arenas de la
Policía de Investigaciones, proceso que inició en virtud de una
instrucción emanada de la Fiscalía local.
El
persecutor narró los hechos, precisando que el 18 de julio, en horas de
la tarde, personal de la Brianco de la PDI concurre hasta el domicilio
ubicado en la calle Ignacio Carrera Pinto, lugar correspondiente a una
vivienda que arrendaba el imputado, existiendo una denuncia por
infracción a la ley 20.000.
Es
así que dando cumplimiento con la acción judicial y siguiendo los
procedimientos de rigor, el personal de la PDI procede a ingresar al
domicilio señalado, hallando que dicho lugar se encontraba completamente
equipado para el cultivo indoor, compuesto por 3 dependencias, en una
de las cuales se mantenían 66 plantas del género cannabis sativa;
especie confirmada luego de realizar las pruebas de campo, arrojando
todas resultado positivo para la presencia de tetrahidrocanabinol.
Se
encontró además, en este primer compartimiento del inmueble, una
balanza digital, 327 bolsas de nylon transparente comúnmente utilizadas
para la dosificación de la droga ilícita al menudeo, una parrilla de
iluminación LED, un foco halógeno, dos fuentes de poder, 5 ventiladores,
extractores de aire y purificadores.
Señala
también el fiscal durante la audiencia que, en las otras dependencias
del inmueble había una habitación destinada al baño, en la que se
encontraron 14 sacos de nutrientes para el cultivo, dos balanzas
digitales, 30 bolsas dosificadoras y una etiqueta de encomiendas a
nombre del imputado.
Finalmente en un tercer espacio, dispuesto para la cocina, se encontraron dos balanzas digitales y 52 dosificadores.
En
virtud de los hechos, desde el Ministerio Público se consideró
imposible presumir que debido a la cantidad de especies encontradas, las
mismas estuviesen destinadas para el consumo personal exclusivo y
próximo en el tiempo, razón por la cual el sujeto fue acusado de los
delitos de microtráfico ilícito de drogas en pequeñas cantidades, así
como de cultivo, siembra y cosecha de especie vegetal, género cannabis
sativa sin las autorizaciones legales para tal fin.
Posible subarrendatario
Por su parte, la defensa argumentó que
el acusado se encontraría subarrendando el inmueble a una tercera
persona, quien sería el responsable de la comisión de dichos delitos,
sin embargo esto fue desestimado por parte del magistrado, negando
asimismo las medidas sustitutivas a la privación de la libertad del
imputado.
Finalmente
la defensa y el Ministerio Público acordaron un plazo de investigación
de sesenta días para esclarecer todos los hechos en ambos delitos.