Por cuatro delitos la Fiscalía pretende llevar a juicio a un imputado que fue detenido tras evitar a punta de un arma de fuego que le cortaran el suministro de energía eléctrica, además de amedrentar a su familia.
Héctor Alejandro Lemarchand Gómez está acusado por los hechos que ocurrieron tras ser denunciado por dos funcionarios de una empresa contratista de Edelmag, a quienes habría amenazado con un arma de fuego. Según consta en la acusación, alrededor de las 12.30 horas del martes 12 de julio de 2016, en circunstancias que los afectados E.G.D. y J.D.O, realizaban labores de contratistas, concurriendo a la Villa Suiza con la finalidad de realizar el corte del suministro eléctrico al domicilio del imputado por el no pago de dicha cuenta. En esos momentos, salió desde el interior del inmueble a pedir explicaciones por el corte, insultándolos y obligándolos a que se retiraran del lugar. A pesar de esto, los trabajadores continuaron su labor para realizar la suspensión del suministro desde el poste de energía eléctrica, instantes en que Lemarchand Gómez ingresó a su domicilio nuevamente para salir al antejardín con un arma y proceder a disparar al aire con la finalidad de amedrentar a los trabajadores, amenazándolos, situación que llevó a refugiarse y dar alerta a Carabineros. Tras esto, personal policial llegó al lugar, deteniendo al dueño del inmueble como autor de amenazas con arma de fuego. El propio jefe de hogar reconoció haber realizado el disparo, entregando el arma calibre 45 que mantenía munición del mismo calibre y una carga de nueve tiros.
Denuncia intrafamiliar
Tras la incautación de la pistola, personal policial ingresó al domicilio donde encontró a la cónyugue del imputado oculta con sus tres hijos menores en una habitación, visiblemente atemorizados.
En esos momentos la mujer decidió denunciar a su marido, indicándole a Carabineros que constantemente era víctima de amenazas de muerte por parte del imputado, por lo que se realizó la detención de inmediato. La denuncia fue motivada por una hija de la afectada, que la instó a que denunciara las amenazas de muerte con el arma de fuego de las que es víctima durante mucho tiempo.
Fue así que recordó que durante Semana Santa utilizó el arma de fuego y la amenazó de muerte, misma situación que ocurrió luego, esta vez señalándole que le cortaría los dedos con un alicate. Todo lo anterior motivado por celos injustificados, declaró la mujer, amenazas que profería el imputado delante de los hijos menores de edad.
Más municiones
Al imputado además se le encontraron más municiones, esto luego que personal policial hallara en el entretecho del baño del inmueble, al interior de un bolso, la cantidad de 107 cartuchos calibre 7.62 sin percutir, que corresponde a munición de guerra, además de un cartucho calibre 1.30 sin percutir. En la revisión además se logró encontrar en el cajón del velador del dormitorio principal, once cartuchos 9 mm que el imputado mantenía, mientras que en el clóset se le encontró una funda con doce cartuchos calibre 45 para revólver sin percutir, los que no contaba con la autorización, a diferencia del arma de fuego, que era la única que mantenía en regla.
Con estos antecedentes, la fiscal Rina Blanco presentó acusación en contra del imputado solicitando penas de cinco años y un día por posesión y tenencia ilegal de arma de fuego, otros 800 días de presidio por la posesión y tenencia de municiones, 300 días más por las amenazas a los funcionarios que pretendía realizar su trabajo al cortarle el suministro eléctrico y finalmente 300 días más por amenazar de muerte a su esposa.
La audiencia de preparación de juicio oral que se iba a realizar ayer se pospuso para el 16 de marzo próximo.