A 19 meses del horrendo crimen de desabollador, el o los responsables aún no han sido capturados

El
sábado 10 de febrero del año 2018 quedó al descubierto uno de los más
brutales crímenes registrados durante los últimos años en Magallanes.
Una pareja que se encontraba paseando por un sitio, ubicado en la
prolongación de la Avenida Martínez de Aldunate de Punta Arenas, se
encontró con un panorama aterrador, luego de que se percataran de la
existencia un cuerpo humano en el lugar.

Sin
pensarlo, y al ver que este se encontraba fallecido, se contactaron con
la Central de Comunicaciones de Carabineros solicitando la presencia
policial en el lugar, siendo despachados de inmediato varios carros
hasta el sector.

Los
primeros carabineros que llegaron al lugar pudieron entrevistarse con
las personas que realizaron el hallazgo, los que le indicaron el sector
donde se encontraba el cuerpo, acudiendo a verificar la situación y
confirmando la información.

Fue
así como en un primer análisis visual del sitio del suceso, se
percataron que el cuerpo correspondía a un hombre, de edad indeterminada
a simple vista, manteniendo además evidencias de que había sido
ultimado de manera violenta.

El
hecho fue informado a la Fiscalía de Punta Arenas, quienes dispusieron y
ordenaron el trabajo de la Brigada de Homicidios y peritos del
Laboratorio de Criminalística de la PDI de Punta Arenas, activándose los
protocolos de manera inmediata.

Días
antes, la Brigada de Homicidios de la PDI, había recibido una orden de
investigar la desaparición de un trabajador de 57 años, identificado
como Omar Didier Díaz Barría, quien según manifestaron sus familiares,
había sido visto por última vez el 5 de febrero, siendo su último
rastro, el día que salió de su vivienda, situada en el sector sur de
Punta Arenas, a comprar cigarrillos.

El
panorama, luego de que se informara el hallazgo del cadáver, además de
los funcionarios policiales, movilizó al lugar del hallazgo del cuerpo a
los familiares del hasta esa hora desaparecido, llegando a los pocos
minutos al lugar, prácticamente al mismo tiempo que la PDI.

Rápidamente se aisló el sitio del suceso, pudiendo así mantener resguardo de las diligencias que se realizarían.

En
pocos minutos se pudo confirmar que el cuerpo encontrado correspondía
al desabollador de 57 años, información que fue entregada a la familia,
quedando sin efecto inmediatamente la denuncia por presunta desgracia
vigente desde el 5 de febrero.

Luego
de las primeras pericias, rápidamente se estableció que, en este caso,
se encontraban vinculados terceros, considerando que el cuerpo mantenía
evidentes lesiones, tanto por elementos cortantes como así también
quemaduras.

El
jefe de la Brigada de Homicidios de la PDI de ese entonces, era el
subprefecto Jaime Rossel, quien indicaba que la data de muerte coincidía
con el tiempo que el desabollador había sido visto por última vez.

“Ocurrió
en el sector Ñandú de Punta Arenas. La Brigada de Homicidios se
encuentra realizando las diligencias, ya se trabajó en el sitio del
suceso con nuestros peritos del Laboratorio de Criminalística y también
tomamos conocimiento del resultado de la autopsia que se practicó en el
Servicio Médico Legal, y en conjunto y consideración, se establece el
delito de homicidio en contra del occiso que está identificado, un
desabollador de 57 años de edad, quien tenía residencia en Punta Arenas,
en calle Miraflores, específicamente.Estamos haciendo todas las
diligencias investigativas del caso, no se descarta ninguna hipótesis,
esto ocurrió recién ayer (sábado)”, declaró en esa oportunidad el
oficial de la PDI.

Por
instrucción de la Fiscalía de Punta Arenas, el cuerpo fue trasladado
hasta el Servicio Médico Legal, donde se realizó la autopsia,
determinándose que el fallecido había sido ultimado de manera cruel, con
60 puñaladas en distintas partes del cuerpo, además de que intentaron
quemarlo.

“Inicialmente
se contaba con la denuncia por presunta desgracia formulada por la
pareja de la víctima y en horas de ayer personal de la Brigada de
Homicidios y la autopsia practicada por el Servicio Médico Legal que se
realizó de manera expedita durante la noche de ayer (sábado), se puede
seguir una línea investigativa que tiene relación con un homicidio, un
fallecimie
nto
causado por terceras personas en contra de la persona que se encontraba
desaparecida. Hemos estado en labores de coordinación y tenemos algunas
hipótesis que esperemos permitan tener buenos resultados del caso”,
eran partes de las declaraciones que emitió el fiscal jefe de Punta
Arenas, Fernando Dobson, el 11 de febrero, cuando se comenzaba a
entregar más antecedentes de lo ocurrido.

Los
familiares, al día siguiente de ello, retiraron el cuerpo del Servicio
Médico Legal, siendo trasladado luego al velatorio del Santuario María
Auxiliadora Don Bosco para luego efectuar el respectivo funeral.

Desde
ese entonces, ya han trascurrido 19 meses, tiempo en el cual no se han
revelado antecedentes de la investigación por parte de la PDI, quienes
según han informado, continúan trabajando el caso, que hasta el momento
no tiene a el o los responsables tras las rejas.

Hipótesis
del caso tampoco se han podido conocer, lo que es común en este tipo de
casos de alta complejidad, considerando que, de revelar los detalles,
podría convertirse en algo que entorpezca la investigación policial que
se lleva adelante por este caso.

Luis García – lgarcia@elpinguino.com

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