A
la edad de 57 años, Didier Omar Díaz Barría encontró la muerte a manos
de terceras personas, luego de que en febrero del año pasado fuese
encontrado fallecido en el sector sur de Punta Arenas.
Este
caso, que estremeció a una familia magallánica, aún no ha sido aclarado
por la Policía, sin que hasta el momento exista claridad ni mayores
antecedentes de la investigación que se está desarrollando, para no
entorpecer las diligencias policiales.
La
Brigada de Homicidios de la PDI ha efectuado diversas diligencias,
recopilando antecedentes importantes para seguir adelante con el trabajo
investigativo, efectuando permanentemente pericias para poder obtener
antecedentes que permitan dar con él o los autores del hecho,
antecedentes que no pueden ser revelados a la comunidad debido al
secreto investigativo.
“Efectivamente
nosotros desde al año pasado nos encontramos haciendo diligencias por
el homicidio de don Omar Díaz y aún estamos haciendo varias cosas,
tenemos varios lineamientos investigativos, hay diligencias pendientes,
todo coordinado con el Ministerio Público, pero no podemos entregar
información, porque está en proceso investigativo”, manifestó José Luis
Lillo, jefe (s) de la Brigada de Homicidios de la PDI, de Punta Arenas.
Recordemos
que Díaz Barría, de oficio desabollador, fue visto por sus familiares
por última vez el 5 de febrero del 2018, cuando supuestamente habría
salido de su inmueble, ubicado en el sector sur de Punta Arenas con la
finalidad de comprar cigarrillos, no retornando más a su hogar.
Desde
ese día, sus familiares, encabezados por una hermana y su cuñado, se
acercaron a los medios de comunicación local de Punta Arenas, pidiendo
ayuda a la comunidad que permita encontrar al trabajador, de quien hasta
el momento no se sabía nada sobre su paradero.
Fueron
varios los llamados que efectuaron, no pudiendo tener conocimiento de
su paradero, manifestando en dicha oportunidad que Didier no mantenía
problemas con nadie, como para que le hubiesen hecho algo.
Con
el paso de los días, la angustia se apoderó de los familiares, hasta
que llegó el sábado 10 de febrero, día en que una pareja recorría un
predio del sector sur de la capital regional, cuando hicieron un macabro
hallazgo, dando con el cuerpo de una persona, hasta ese momento
desconocida.
Fue
así como en primera instancia se activó una patrulla de Carabineros,
quienes cercaron el lugar, encontrando el cuerpo con un avanzado grado
de descomposición, por lo que se informó a la Fiscalía, acudiendo un
equipo de la Brigada de Homicidios de la PDI, junto a personal del
Laboratorio de Criminalística de la misma institución, quienes
acreditaron que se trataba del desabollador, que esa fecha cumplía cinco
días sin ser visto, por lo que coincidía con el tiempo de
descomposición aproximado que efectuó la PDI.
Cabe
señalar que la autopsia reveló que la muerte fue provocada por
puñaladas que recibió a manos de terceros, quienes además de dicho
ataque, intentaron quemar el cuerpo, para hacer desaparecer las huellas.