A cuatro años de la muerte de Mariela García su familia asegura que fue asesinada

El
31 de mayo se vivió una de las jornadas más tristes para una familia
magallánica, luego de que una de sus integrantes fuese encontrada en la
vía pública con graves lesiones.

Se
trata de la joven madre Mariela García Vera, de entonces 24 años, la
cual fue encontrada en la vía pública con graves lesiones que obligaron
su traslado urgente hasta el Hospital Clínico de Magallanes para recibir
la atención médica respectiva.

Desgraciadamente,
producto de sus graves lesiones, la joven falleció generándose una
herida que, hasta hoy, no ha podido ser superada por su familia, a más
de cuatro años de ocurrido el hecho.

Alejandra
Leiva Vera, hermana de Mariela García Vera conversó con Pingüino
Multimedia, refiriéndose a varios temas sobre el día en que ocurrieron
los hechos y cómo esto les ha afectado.

Alejandra Leiva afirma que la incertidumbre más grande es el no saber que ocurrió con ella.

“Estos
días son medios complicados, recordando lo que pasó hace cuatro años
con mi hermana. Es muy doloroso, volver a recordar todo. Un día como
ayer (31 de mayo) fue cuando me avisaron que mi hermana estaba grave,
había varias hipótesis: que se golpeó la cabeza con un objeto
contundente, después dijeron que no, nunca hasta el día de hoy se supo
que pasó con ella”, señaló.


Con respecto a la declaración de personas, Alejandra dijo que existían
varios testigos que en un inicio se acercaron a la familia, pero luego
declinaron de entregar declaraciones.

“Había
varios testigos, o sea hubo harta gente que se comunicó conmigo,
anónimamente que no querían declarar, que ellos me dijeron lo que había
sucedido, pero cuando los llamaban a declarar tenían temor de contar lo
que había pasado”, señaló.

Muchas
hipótesis circularon con respecto a lo sucedido, señalando que había
varias personas que entregaron una declaración inicial, pero luego ésta
fue cambiada.

“Siempre
van a decir distintas cosas, lo que yo pienso que sucedió es que ella
no se cayó en el lugar donde pasó todo eso. No había ningún objeto
contundente que ella se pudiera haber enterrado en la cabeza o en la
frente como dijeron, aparte que con las dos niñas que andaba, ellas
dieron una versión en su momento. Cuando luego nosotros contratamos
gente en el caso y les tomaron nuevamente declaraciones, éstas no eran
las mismas que cuando declararon al principio, cambiaron la versión”.

Al
ser consultada sobre la actualidad de la investigación, fue enfática en
señalar que no han tenido información nueva, excepto que no se continúa
investigando el caso.

“Esto
ahora hoy en día no está en nada. Hasta el año pasado aún recibía
mensajes de personas que querían hablar, y después cuando les comunicaba
con el abogado, les daba temor, ya no querían. Nosotros supimos de la
Fiscalía solo hasta el primer año que sucedió esto y eso fue hace tres
años. Independiente de todo lo que haya pasado a mi hermana, yo pienso
que nadie tiene derecho a matar a alguien porque esto no fue una caída, a
mí no me lo saca nadie de la cabeza, para como ella tenía ese objeto
enterrado en la cabeza, ella tenía un objeto enterrado en el ojo
izquierdo. Te vuelvo a repetir no soy nadie para ello, pero no creo esa
hipótesis y no la voy a creer nunca. Estuve investigando harto y no voy a
creer lo que dijo la Fiscalía”, añadió la hermana en conversación con
Pingüino Multimedia.

La
joven madre, en ese entonces, dejó a una hija de cinco años, la que en
la actualidad ya tiene 9 y aún sigue preguntando qué fue lo que ocurrió
con su progenitora.

“Para
todos nosotros es difícil porque extraña a su mamá, ella nos pregunta
por su mamá, ella tiene 9 años. Entiende todo, ella va al colegio, tiene
problemas, los niños tienen una m
entalidad distinta, pero nos deja mal se tema, mi mamá igual quedó mal con esto”.

La
familia permanece afectada, los padres de la joven madre han debido
lidiar estos cuatro años con el dolor, por lo que piden que se haga
justicia y se aclare lo que realmente ocurrió, considerando que los
antecedentes no apuntarían a algo accidental.

“Yo
lo único que pido es justicia para ella, quiero que se aclare y saber
qué pasó con ella, para que nosotros como familia quedemos tranquilas,
porque nunca hemos sabido que ha pasado. Yo fui la única que seguí el
caso de mi hermana, mi papá y mi mamá no estaban bien para que lo hagan,
entonces la única fuerte que era para esto era yo, estuve trabajando
con un abogado, pero no quedó en nada, no hizo nada, no hubo búsqueda
alguna de lo que le pedí, no se volvió a contactar conmigo. Yo igual soy
mamá, tuve un bebé hace no mucho, es difícil seguir adelante. Mi
familia por parte de mi hermana, ellos no pueden, no son capaces, no han
superado lo que le pasó a ella ahora”.

Para concluir, se refirió a como era Mariela, calificándola como una buena madre.

“Independiente
de todo lo que se diga de ella, ella era mamá. Ella era una niña, tenía
24 años y, digan lo que digan, era una buena mamá que es lo más
importante, quería mucho a su pequeña y era la compañera fiel de mi
mamá”, concluyó.

Recordemos que el caso estaba a cargo de la Brigada de Homicidios de
la PDI, quienes trabajaron en el sitio del suceso, recabando
antecedentes, hablándose inicialmente de una agresión, pero luego con el
paso de los días se fue descartando esta versión y se habría declarado
que se trató de un hecho accidental, lo que a la familia y a muchas
personas no las deja conforme.

Sin
duda, este hecho se suma a varios enigmas que existen en casos de
personas en Punta Arenas, los cuales se encuentran sin solución, el más
reciente y recordado, fue el ocurrido el 8 de mayo, donde una mujer,
identificada como Elizabeth Mella, fue ultimada en su domicilio de la
Población Silva Henríquez, y su asesino
aún no ha sido capturado.


El
5 de junio de 2016 el cuerpo de la joven madre fue retirado desde el
Servicio Médico Legal de Punta Arenas, ante la presencia de familiares y
amigos.

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