A prisión preventiva fue enviado ayer un imputado que fue formalizado por un delito de abuso sexual, luego de haber sido denunciado por una mujer que mantiene un nieto en común con su agresor.
Ayer, en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, se ventilaron los hechos que fueron denunciados por una mujer de 45 años, quien la madrugada del martes se reunió con una amiga y luego fueron a la casa del imputado, donde ingirieron bebidas alcohólicas. En la audiencia, el fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, le indicó a Edgardo Marcelo Oberti Moreno, de 47 años, que se iniciaba una investigación en su contra por los hechos que ocurrieron en circunstancias que la víctima, de 45 años, se encontraba al interior del domicilio del imputado, ambos bajo efectos del alcohol. Se señaló que el hombre de 47 años habría tenido la intención de tener un acercamiento sexual con la mujer, quien se habría opuesto a esto, lo que motivó que el imputado la agrediera con golpes de puños en el rostro, la empujara al suelo y luego la tomara de los brazos para agredirla sexualmente con una botella de whisky. En medio de los gritos de la víctima, los vecinos solicitaron la concurrencia de Carabineros. La mujer producto del dolor tuvo que ser anestesiada para poder tomarle los exámenes correspondientes. Con estos antecedentes, al imputado se le formalizó por el delito de abuso sexual calificado, delito por el que arriesga penas que van de los cinco años y un día a los 15 años de cárcel. “Se abrió una investigación a raíz de una denuncia por una agresión sexual que habría sufrido una víctima que denunció haber sido atacada sexualmente con una persona que tiene un vínculo, ambos son abuelos de un nieto en común. Estos hechos que habrían ocurrido al interior del domicilio del imputado, quien la agredió y le habría introducido una botella, lo que configura un delito de abuso sexual calificado. A raíz de esto, la víctima resultó hospitalizada, por lo que debemos seguir realizando diversas diligencias, analizar evidencias, corroborar antecedentes de testigos, las cuales hay que precisar”. dijo el fiscal Dobson.
En la audiencia se dio a conocer también la declaración del imputado, quien negó los hechos, señalando que “en la madrugada me llamaron por teléfono, la abuela de mi nieta en común para que nos juntemos con una amiga, para levantarle el ánimo por la muerte de un familiar en otra ciudad. Después de eso llegaron a mi casa ellas y nos sentamos. Empezamos a tomar y me habré tomado unos seis vasos de whisky y luego hubo una rivalidad entre ellas porque querían tener relaciones sexuales conmigo. Ella insistentemente hizo que su amiga se fuera y fui a comprar más alcohol. Seguimos bebiendo y se me sentó en mis piernas, por lo que molesto la empujé y cayó al suelo. Es un invento de ella porque me negué a tener relaciones sexuales. No medí las fuerzas por estar con alcohol en mi cuerpo”.
Esta declaración contrasta con lo señalado por la propia víctima a un funcionario policial del recinto hospitalario, quien señaló que “estábamos con una amiga en la casa de Edgardo, donde ingerimos bebidas alcohólicas. Mi amiga se fue y al revisar mi billetera me faltaban 180 mil pesos, Al reclamarle él se enojó y me gritó que iba a pagar todo lo que le hizo mi hijo a su hija. ahí me tiró al suelo, me pateó, me bajó el pantalón y me introdujo su mano y después una botella”.
El imputado fue enviado a prisión preventiva por los 70 días que se fijaron para el cierre de la investigación, situación a la que el abogado defensor Cristián Opazo, se opuso, sin embargo, señaló que no apelará esperando las diligencias que solicitó. “De momento lo más adecuado es pedir diligencias, ya se analizarán las botellas y se tomarían muestras al laboratorio para determinar si existe algún perfil genético de la víctima que fue introducido en la zona genital de la mujer”.