En
una jornada que se extendió por cuatro horas, la justicia resolvió ayer
enviar a la cárcel a los cinco detenidos en el marco de la “Operación
Imperio Austral”, que la PDI llevó adelante en Punta Arenas asestando un duro golpe al narcotráfico con implicancia nacional y regional.
Tal
como se había programado la semanada pasada tras la solicitud de
Fiscalía de ampliar la detención para recabar mayores antecedentes del
caso, ayer a las 12.30 horas se inició la audiencia de formalización de
cargos de Julio Millapel Cárdenas y Cristián Torres Coli, ambos
detenidos en Punta Arenas el pasado viernes durante dos procedimientos
policiales casi en paralelo y en diversos puntos de la ciudad.
Ambos
aparecen ligados a los casi dos kilos de clorhidrato de cocaína que
fueron incautados en Santiago antes de llegar a su destino final,
Magallanes, en una acción de la PDI con apoyo de la empresa de
transporte.
La mercancía fue sustituida para una entrega controlada, que
terminó con la detención de ambos imputados. En el procedimiento se
decomisaron además celulares, dinero en efectivo, vehículos y otros
elementos propios de operaciones ligadas al narcotráfico.
Durante
la audiencia el punto en discusión fue la medida cautelar solicitada
por la Fiscalía. El representante del Ministerio Público, Manuel Soto,
pidió la prisión preventiva argumentando el peligro que ambos imputados
constituyen para la sociedad.
Lo anterior, considerando la gravedad del
delito, la pena y el bien vulnerado que es la salud pública.
Sin
embargo, las defensas de ambos imputados consideraron exagerada la
medida solicitada, aduciendo, además, que las pruebas rendidas en esta
parte primigenia de la investigación “no demuestran nada” y “menos la
participación de ambas personas en el delito que se les imputa”.
De
hecho, Marcos Ibacache, representante de Millapel Cárdenas, desestimó
tanto escuchas telefónicas como un video con el que cuenta el Ministerio
Público.
Tras
10 minutos de receso, el juez Pablo Miño resolvió acoger lo solicitado
por el fiscal Soto en cuanto a aplicar la medida más gravosa, ordenando
el ingreso a prisión de ambos imputados. Además de considerar lo ya
descrito, mencionó que tanto Millapel como Torres cuentan con
antecedentes previos por delitos de la misma naturaleza.
En el caso del
primero se registran condenas de 4 y 6 años de cárcel, de 2008 y 2011
respectivamente. Por su parte, el segundo fue sentenciado en 2005 a tres
años de presidio por tráfico de drogas.
Desde San Antonio
Tras
la audiencia de los detenidos en Punta Arenas se procedió, a través de
una videoconferencia desde San Antonio, a la formalización de Dominique
Cabezas Rubio y Óscar Vargas Campos, quienes -tras ser detenidos en el
Quisco- aparecen como los contactos que Millapel y Torres habrían tenido
para conseguir la droga en Santiago.
La
Fiscalía expuso los mismos antecedentes de la audiencia anterior, con
registros que daban cuenta de los contactos con la gente de Punta Arenas
y de la relación que mantenían con el quinto involucrado en la
operación.
También se solicitó para ambos la prisión preventiva,
mencionándose que Cabezas registra un antecedente anterior por
infracción a la Ley de Propiedad y Vargas una condena que para este caso
aparece como prescrita. Tal solicitud de cautelar del Ministerio
Público también fue acogida por el juez Miño.
En Curicó
El
quinto y último imputado en la causa es Víctor Raúl Cáceres Díaz, quien
también a través de videoconferencia fue formalizado desde Curicó.
Su
participación en la “reunión de delincuentes”, como lo manifestó el
fiscal Soto, tiene que ver con el envío de la droga a Punta Arenas luego
de ser contactado por Dominique Cabezas y Oscar Vargas Campos.
Se
señaló que esta persona registra condenas anteriores por delitos de la
misma naturaleza.
La más reciente data de agosto de 2011, cuando fue
condenado a cinco años de cárcel por tráfico en la ciudad de Puerto
Natales. Cáceres Díaz también quedó con la medida cautelar de prisión
preventiva.
Se
mencionó también que este último cuenta con una orden de detención
vigente, debiendo enfrentar otra causa en audiencia fijada para el 5 de
abril próximo en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas.
Según lo señalado por los intervinientes al término
de la audiencia, los tres imputados que fueron detenidos en la zona
central del país serán trasladados, probablemente mañana, a Punta
Arenas, para cumplir la cautelar en el recinto penal de Punta Arenas. Se
fijaron tres meses para el cierre de la investigación.
La operación
Fue
el pasado jueves cerca del mediodía cuando se tuvo conocimiento de los
hechos, luego que perosnal de la PDI fuertemente armado y con un can
detector de drogas llegó hasta un céntrico domicilio de Punta Arenas.
Vecinos y transeúntes pudieron observar como en una vivienda de calle
Balmaceda, a pasos de Armando Sanhueza, se desarrolló un amplio
operativo que terminó con la detención de una persona. Casi de manera
paralela se desarrollaba un acción similar en un domicilio del sector
norte de Punta Arenas.
Fue
al día siguiente cuando la PDI entregó detalles de la operación,
dándose cuenta que las labores investigativas se venían gestando desde
hacía varios meses, apuntando a desbaratar una red que operaba en la
zona central del país, presumiblemente en la Región del Maule.
Justamente, a los dos detenidos en Punta Arenas se sumaba la
aprehensión de otras tres personas con domicilio en la localidad de
Molina, provincia de Curicó, quienes dentro de la red cumplian las
labores de distribuidores.
El
prefecto Jorge Sánchez, jefe de la Prefectura de Magallanes de la PDI,
explicó que el operativo desarrollado por el personal de la Brigada
Antinarcóticos del Crimen Organizado (Brianco) había finalizado
exitosamente gracias a un trabajo sigiloso, con mucha labor de
inteligencia y análisis criminal, que es el fuerte de la institución.
Esto permitió la detención de dos sujetos en Punta Arenas y tres del
norte del país, quienes operaban principalmente en la Quinta, Séptima y
Región Metropolitana con destino al sur del país.
“En
términos generales, los dos blancos de interés que estaban en esta
región, proveyendo a la población, a la juventud, en particular de
clorhidrato de cocaína, fueron detenidos”, destacó Sánchez.
Por
su parte, el jefe de la Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen
Organizado de Punta Arenas, comisario Patricio Flores, resaltó que ésta
fue una exitosa diligencia desarrollada en conjunto con el Ministerio
Público, denominada “Operación Imperio Austral”, donde
la Policía de Investigaciones y el personal de la Brianco de la
institución logró determinar a través de labores de inteligencia
criminal el modus operandi de dos individuos de esta ciudad, quienes se
contactaban con proveedores del norte del país para abastecerse de
clorhidrato de cocaína.
Añadió que “en este sentido los detectives de la
Brigada Antinarcóticos dieron luces que estas
personas iban a enviar encomienda bajo la empresa de transportes
Conosur, desde la ciudad de Santiago a esta ciudad (Punta Arenas), en
base a diversas labores de inteligencia, bajo un trabajo metódico,
sistemático y silente”.
Ayer,
durante las audiencias, se mencionó que existen otras personas
involucradas que no han podido ser identificadas. Por tal razón, no se
descarta que pudieran sumarse nuevas detenciones en los próximos días, vinculadas a operaciones de narcotráfico.