A
pesar de pedir perdón e implorar al juez que no sea enviado a la
cárcel, un sujeto detenido luego de ser denunciado por su conviviente de
una brutal agresión, quedó tras las rejas.
Ayer,
en una audiencia de control de detención, el fiscal Manuel Soto dio a
conocer los hechos por los que es investigado el imputado Cristian
Alejandro Avendaño Legue.
“Son dos las víctimas, una de ellas menor de
edad y la madre de ella quien es conviviente del imputado que además
presenta un embarazo de 14 semanas de gestación, causándole lesiones
graves, por lo cual creemos que la libertad del imputado constituye un
peligro para la seguridad de las afectadas, por lo cual solicitamos la
prisión preventiva. El tribunal compartió nuestros fundamentos
presentados en la audiencia.
El imputado fue formalizado por tres
delitos, uno de ellos por el de lesiones menos graves en contexto de
violencia intrafamiliar, otro delito de lesiones graves en contexto de
violencia intrafamiliar y amenazas en contexto de violencia
intrafamiliar”.
El
representante del Ministerio Público señaló que los hechos se gestaron
en horas de la madrugada del viernes 21 de septiembre, cuando la víctima
fue agredida con puñetazos en el abdomen y patadas por su conviviente
quien, además, intentó asfixiarla con sus manos. Increíblemente, el
agresor sabía que la víctima se encuentra embarazada.
La menor también
sufrió patadas y golpes de puños. “El imputado impidió en primera
instancia que la mujer llame a Carabineros y al SAMU, lo que lograron
realizar posteriormente, siendo llevada a constatar lesiones al
hospital. Es así que en horas de la tarde, mientras la víctima
constataba lesiones, es que el imputado la llamó por teléfono y le envió
mensajes vía WhatsApp, donde la amenaza de muerte y además le advirtió
que incendiaría la vivienda donde habitan.
El imputado mantiene
antecedentes por otros delitos como lesiones graves en contexto de
violencia intrafamiliar por lo que existe un aumento de punibilidad,
arriesgando penas de 3 años y un día a los cinco años de presidio”.
Imputado
El
imputado en la audiencia habló y dijo “necesito mi libertad por mis
hijos, a quienes tengo que responder. Pido perdón por lo que hice y
nunca más lo volveré a hacer. Esta simple discusión se me fue de las
manos”.
Sin embargo, fue enviado a prisión preventiva por decisión del
juez Juan Villa, quien expuso que existen los fundamentos para dicha
decisión, a pesar que en el público se encontraba la víctima que al
conocer dicha decisión no estuvo de acuerdo que haya sido enviado a la
cárcel.
El
abogado defensor, Guillermo Ibacache se opuso a tal medida,
argumentando que ésta es la primera vez que ocurre un altercado entre la
pareja que llega a la justicia, señalando que la discusión se exageró, a
pesar que su representado admitió que empujó a la víctima donde se
produjo la fractura costal. Ibacache dijo además que su representado se
arrepintió de la agresión y pidió que la medida de prisión era muy
excesiva. El plazo para el cierre de la investigación se fijó en 60
días.
Audiencia
En
la audiencia, se dieron a conocer detalles de los hechos, donde se
indica que mientras Carabineros acogía la denuncia de violencia
intrafamiliar en el Hospital Clínico de Magallanes, la mujer embarazada
comenzó a recibir mensajes de su pareja, donde la amenazaba de muerte.
En la denuncia de la víctima y pareja del imputado, señaló que los
hechos comenzaron cuando Avendaño, en estado de ebriedad, comenzó a
patear los muebles del domicilio, instantes que la mujer lo intentó
calmar. Sin embargo, éste se abalanzó sobre su conviviente lanzándole
golpes en el pecho, y luego se acercó a la hija de la mujer, una menor
de 12 años, quien le gritaba que deje a su mamá tranquila, y la agredió a
puñetazos en el rostro y patadas en el abdomen, logrando salir de ahí y
buscar ayuda en casa de familiares.
Tras esto, el imputado nuevamente
toma a su conviviente fuertemente y la empujó sobre la cama intentando
asfixiarla y propinarle golpes en todo el cuerpo. Posteriormente salió
de la casa y retornó alrededor de las 6 de la mañana del viernes 21 de
septiembre pidiendo perdón, y luego se acostó a dormir. Al despertar,
nuevamente comenzó una discusión, donde le exigía a su pareja un examen
de ADN para comprobar su paternidad del hijo que está embarazada la
mujer.
Debido a los dolores de la mujer y sangrado que presentó por su
embarazo, el imputado le señaló que no dejaría entrar a la ambulancia, a
pesar de esto, la mujer fue llevada por el Sistema de Atención Médica
de Urgencia (SAMU), hasta el Hospital Clínico de Magallanes, donde se
realizó la denuncia por parte del personal del recinto. Fue ahí que
estando constatando lesiones, que la víctima comenzó a recibir mensajes a
través de WhatsApp, donde continuaba con las amenazas a través de
texto, donde le señalaba que la mataría y quemaría la casa.
La
víctima resultó con una fractura costal, contusiones, hematomas y
hemotórax graves, mientras que al bebé no se pudo determinar las
lesiones. La menor resultó con lesiones leves.