A prisión preventiva fue enviada ayer una mujer que en septiembre fue condenada por un asalto, esto mientras se debate un recurso de nulidad en la Corte de Apelaciones que presentó su defensa para que cumpla la pena en libertad.
Ayer, en el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, se realizó la audiencia de control de detención de Camila Vargas Soto, de 24 años, quien fue condenada a cinco años y un día de cárcel por su participación en un delito de robo con violencia. De acuerdo a lo señalado por el fiscal Felipe Aguirre, la mujer fue detenida en horas de la madrugada de ayer, luego de proporcionar otra identidad a Carabineros. “La Fiscalía pidió la prisión preventiva para esta persona, porque en primer lugar fue condenada a una pena de cinco años y un día de pena efectiva por un asalto cometido a principio de año, además ella tenía una cautelar de arresto nocturno, siendo detenida en horas de la madrugada en la vía pública, por lo tanto no estaba cumpliendo con el arresto, otorgando una identidad falsa al personal policial. Ante esto se solicitó la prisión preventiva dado el peligro de fuga y a pesar que la defensa se opuso el tribunal accedió a la medida”.
La mujer fue detenida alrededor de las 2.40 horas de la madrugada de ayer, en circunstancias que se le efectuó un control de identidad preventivo, instantes que manifestó diferentes nombres, momentos que personal policial al realizar un registro a sus vestimentas le encontró su cédula de identidad logrando constatar que se trataba de Camila Vargas Soto, quien presentaba una orden de detención vigente.
Sentencia
De acuerdo a la sentencia entregada por el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, el 27 de septiembre pasado se condenó a Miguel Paredes Aguilar a una pena de seis años de cárcel y a Camila Vargas Soto a cinco años y un día, ambos en calidad de autores del delito de robo con violencia. El tercer implicado, Jonathan Olivares Miranda, fue condenado en calidad de autor del delito de receptación a una pena de 300 días, sustituyendo la pena de cárcel por la de prestación de servicios en beneficio de la comunidad por 400 horas.
De acuerdo a la acusación presentada por el fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, los hechos ocurrieron la madrugada del 11 de febrero de este año, en circunstancias que la víctima de 75 años efectuaba sus labores como guardia de seguridad de la empresa pesquera Torres del Paine Ltda., ubicada en calle Ignacio Carrera Pinto N°946 de Punta Arenas, cuando alrededor de las 3.00 horas ingresaron al lugar los imputados Miguel Efraín Paredes Aguilar (alias “El Confite”) junto a Camila Stephanía Vargas Soto, quienes premunidos de armas cortantes se abalanzan sobre el guardia de seguridad manifestándole a viva voz “¡esto es un asalto!”, reduciendo al guardia, tirándolo al suelo boca abajo, de manera que uno de ellos posó su rodilla sobre la espalda del afectado, inmovilizándolo para, de esa forma, los otros proceder a registrar las oficinas del lugar y sustraer diversos equipos de computación notebook, discos duros de computador, un proyector marca Epson, cargadores para notebook, un teléfono celular marca Samsung, dos calculadoras marca HP, y otras especies, las cuales introdujeron en bolsas de basura color negro, dándose a la fuga del lugar.
Posteriormente, cerca de las 10.00 horas los imputados Paredes Aguilar y Vargas Soto se dirigieron hasta el domicilio del imputado Jonathan Daniel Olivares Miranda, ubicado en calle Pablo de Rocka N°0770 de esta ciudad, llegando con dos bolsos y con gran parte de las especies robadas antes mencionadas, esto es, doce computadores notebook, tres discos duros, nueve cargadores y un proyector marca Epson, especies todas que quedaron en poder del imputado Olivares Miranda.
En el juicio realizado en septiembre la víctima, de 75 años, entregó su versión ante los jueces recordando: “Me tiraron de guata al piso, el tipo que tenía el cuchillo me decía que no me mueva y que no me iba a hacer nada. Pensé que ellos trabajaban en la pesquera porque sabían muy bien el movimiento de la pesquera”.
Entre los testigos que también prestaron declaración estuvo un taxista de iniciales M.S.L., quien recordó que “a todos los conozco, como taxista llevo como cinco años y trabajo de noche. La madrugada del 11 de febrero estaba trabajando y cerca de las 23 horas me llamaron para una carrera y que los lleve a Colón con Costanera, Pasé a buscar a Camila y ‘El Confite’ frente al Hotel Diego de Almagro. Los dejé ahí y me fui, después como a las 3 horas me llamaron otra vez, esta vez era Camila que me dice que quiere una carrera urgente y que la pase a buscar en Ignacio Carrera Pinto con O´Higgins, donde subió la Camila, ‘El Confite” y otro chico con unos tres bolsos que colocamos en el maletero”.
Camila Vargas Soto señaló que ella actuó como cómplice y no autora, mientras que Jonathan Olivares Miranda admitió su responsabilidad en el delito de receptación. El único imputado que no declaró fue Miguel Paredes Aguilar.