Jonathan
Domenes Miranda, de 39 años, permanecerá en prisión preventiva hasta
que enfrente el juicio en su contra por delitos que sumarían una pena de
hasta 14 años, entre cuales se cuentan delitos de violación de morada,
daños, amenazas y desacato en contexto de violencia intrafamiliar,
tenencia ilegal de arma de fuego y disparar arma de fuego.
El
juicio está fijado para el 4 de febrero, y ayer en el Tribunal, los
magistrados decidieron mantener la privación de libertad del acusado
hasta el día de la audiencia.
La
acusación de la Fiscalía, da cuenta que los hechos comenzaron a
gestarse el 7 de octubre de 2018, alrededor del mediodía, cuando el
imputado llegó al domicilio de su exconvivente y madre de sus hijos, en
calle Miraflores a la altura del 600, dejando estacionado el taxi en el
que se movilizaba para saltar la reja e ingresar al inmueble, donde
destruyó el teléfono celular de su ex pareja (la víctima). Tras esto, la
amenazó, señalándole que la mataría y que la tiraría al Estrecho de
Magallanes.
Esto
provocó fundado temor porque al menos mantiene causas de violencia en
contra de la misma víctima. Con esto, el imputado quebrantó la medida
judicial impuesta en el mes de abril de ese año, de la prohibición de
acercarse a su ex mujer, esto por un delito de amenazas en contexto de
violencia intrafamiliar, donde se le impuso las medidas de acercamiento.
Se
agregó que la mañana del 8 de octubre del mismo 2018, alrededor de las
6.00 horas, el imputado nuevamente llegó hasta el domicilio de su ex
pareja en calle Miraflores, en la Población Fitz Roy, esta vez
acompañado de un amigo y motivado por celos, se encontraba premunido con
un arma de fuego facilitada por su acompañante, realizó al menos tres
disparos a la vivienda.
Tras
esto, el imputado se dirigió hasta calle Chorrillos 055, donde pensando
que correspondía a la casa que habitaba la nueva pareja de la víctima,
sin embargo, cometió un error, ya que en ese lugar vive otro ciudadano
de nacionalidad colombiana, pero no logró provocarle lesiones.
Se
señaló que en el vehículo del imputado, se le encontró una vainilla
compatible con los proyectiles. Donde además el imputado reconoció a un
tercero lo cometido.