Los hechos que fundan la
acusación habrían ocurrido el 7 de septiembre del 2021. Pasada la
medianoche, los imputados habrían fracturado la puerta del restaurante
Fusiones. Luego se dirigieron al segundo piso y cortaron el suministro
eléctrico.
Cobijados
por la oscuridad, los acusados habrían sustraído 12 botellas de vino,
un whisky Jack Daniels, un vodka Stolishnaya y un agua mineral. Además,
cargaron un notebook marca Lenovo. El botín está avaluado en 2,3
millones de pesos.
El robo se frustró por la oportuna llegada de Carabineros, quienes detuvieron a los imputados al interior del local.
Si
la causa se resuelve en un juicio de fondo, la Fiscalía cuenta con seis
testigos para acreditar los hechos. El listado lo compone el dueño del
restaurante, Jorge Oberreuter Werner, y una empleada que vio cómo se
gestaba el robo. También podrían comparecer funcionarios de la SIP de
Carabineros que estuvo a cargo del procedimiento.
Además,
el Ministerio Público podría rendir un informe pericial de genética
forense realizado por el Labocar y exhibir las grabaciones de las
cámaras de seguridad.
Actualmente
los imputados cumplen con arraigo regional y prohibición de acercarse
al local afectado. En su acusación, la Fiscalía les reconoce la
atenuante de irreprochable conducta anterior, por lo que solicita una
pena de tres años de cárcel para ambos.
La audiencia de preparación de juicio oral está agendada para el próximo 18 de mayo.