Durante el último tiempo, la venta de cigarrillos argentinos
en Magallanes se ha hecho más frecuente, esto debido a que el precio en
el mercado informal es mucho más bajo que el cigarrillo nacional.
Esta
situación ha derivado en que sean constantes los procedimientos
realizados por Aduanas y las Policías, evitando que ingresen a la zona o
sacando de circulación este tipo de productos, que posteriormente son
destruidos.
Durante esta semana, nuevamente se
pudo frenar un millonario ingreso de cajetillas, por parte de un
ciudadano chileno, que fue a pasar un día a la localidad de Río Grande,
en la Tierra del Fuego argentina.
El
sujeto, al momento de ingresar a Chile en el paso fronterizo San
Sebastián de Punta Arenas, declaró solo portar dos cartones de
cigarrillos, que dentro de los márgenes de la ley se encuentra
permitido. La experiencia con la que cuentan los funcionarios de Adunas,
derivó en efectuar una revisión exhaustiva del vehículo, detectando que
el individuo efectivamente estaba mintiendo en cuanto a la cantidad de
cigarrillos que internaba.
Las
cajetillas venían ocultas en distintas partes del vehículo, como los
focos, parachoques, respaldo de los asientos, guantera, zona de limpia
parabrisas y
guarda fangos, además del alzador de la hija menor de edad que viajaba,
como también en los bolsillos de las vestimentas de la niña y de los
mimos adultos, un hecho que demandó tiempo al individuo para burlar la
seguridad Aduanera.
A
raíz de ello el director de la Aduana de Punta Arenas, Rodolfo
Valenzuela, destacó que “la experiencia de nuestros funcionarios, que a
partir de diversas informaciones pudieron descubrir este millonarios
contrabando. Pero además, al detener el ingreso de este contrabando
también protegemos a la ciudadanía,
porque son cigarrillos que no se comercializan en Chile y que por lo
tanto no están autorizados por las autoridades de salud”.
El
total de lo incautado alcanzó los 142 cartones de cigarrillos y 9
cajetillas sueltas de las marcas Rothmans, Lucky Strike, Red Point,
Philip Morris, Marlboro y Othmans. Todo fue avaluado en US$ 3.177, según
valor aduanero, y se estima que en el comercio podrías haber alcanzado
más de $ 4.300.000.
Cabe señalar que los antecedentes del hecho fueron puestos a disposición de la justicia, quienes citarán al imputado para comparecer ante la justicia.