Durante las últimas semanas, a través de Facebook, la comunidad ha hecho un llamado de alerta y a tomar medidas de seguridad por los continuos intentos de robo que se están produciendo en los estacionamientos del mall de Punta Arenas.
Se trata de daños y sustracción de algunas especies que han sufrido los automóviles de los usuarios, que quedan resguardados en el interior del centro comercial, mientras sus dueños compran o realizan trámites.
Los vidrios laterales son los preferidos por los malhechores para intentar robar en los autos. Se presume que los delincuentes son jóvenes, incluso menores de edad, los que cometen los ilícitos con la finalidad de sustraer especies, aprovechándose del alto movimiento que hay en el centro comercial, lo que impide que la seguridad pueda estar concentrada en un determinado sector.
Miguel, quien pidió reserva de su apellido, dijo que el fin de semana pasado llegó junto a su familia al centro comercial y dejó su auto estacionado dentro del recinto. Cuando salió, se encontró con la ingrata sorpresa de que su auto había sufrido daños.
“Me voy acercando con mi hijo en brazos y veo que el vidrio del lado del conductor estaba roto, al tiro revisé adentro y se notaba que trataron de abrir el seguro, pero como el auto usa una tarjeta, no pudieron. Si lo hubiesen abierto se podrían haber llevado el computador que tenía en la parte de atrás. Pregunté a los guardias de seguridad y no vieron nada, sólo una señora dijo que había visto a tres personas vestidas de negro dando vueltas entre los autos, pero lamentablemente nadie responde por los daños, tuve que mandar a buscar el vidrio y lo pusieron, me salió como 190 mil pesos”, dijo el afectado.
Durante este fin de semana no fue el único hecho, ya que una mujer, que no presentó denuncia a Carabineros, evitó que le robaran su cartera, luego de que un joven intentara arrebatársela, gritando y pidiendo ayuda, lo que obligó al sujeto a soltar el bolso y huir del lugar.
Asimismo, una mujer sufrió daños en la chapa de su auto, luego de que desconocidos intentaran forzarla, lo que no pudieron concretar al ver que la dueña se acercaba. Antes de arrancar rayaron la carrocería.
Tras la seguidilla de actos delictuales, los guardias de seguridad del centro comercial han incrementado los patrullajes en bicicleta.