Como
una medida de presión, dos imputados que se encuentran en prisión
preventiva, decidieron iniciar una huelga seca y para evitar que se le
depongan se cosieron los labios.
El
abogado defensor de los imputados, Guillermo Ibacache, confirmó ayer de
la decisión drástica tomada por sus representados. “Fui notificado por
personal de Gendarmería en el sentido de que ellos adoptaron la drástica
decisión de hacer una huelga de hambre total, seca como le llaman. Para
reforzar esta decisión se nos indicó que se cosieron los labios, ignoro
la forma en que lo hicieron, pero se me indicó que personal de
Gendarmería tuvo que intervenir y procedieron junto a personal de
enfermería a quitarle lo que habían hecho”.
El
abogado defensor Guillermo Ibacache, agregó que hoy se reuniría con sus
representados que adoptaron esta decisión para interiorizarse del
motivo de esta decisión. “Tengo que conversar con ellos y ver si se les
puede convencer que
este tipo de actitudes no es la que corresponde para enfrentar estos
casos. Nosotros, cuando se dispuso la prisión preventiva, apelamos a la
Corte, pero se confirmó la medida privativa de libertad”.
Ibacache indicó que durante la investigación buscará nuevos antecedentes para poder presentar ante los tribunales para revisar la medida de prisión preventiva de los imputados.
El
abogado defensor, indicó que los imputados que tomaron la medida de
coserse los labios fueron el chileno Francisco Segura Guajardo junto al
ciudadano colombiano Dagoberto Portocarrero Obregón, mientras que el otro imputado no tomó esta actitud.
Formalización
Cabe
señalar que los imputados se encuentran en prisión preventiva, por los
hechos que se registraron alrededor de las 5.30 horas de la madrugada
del domingo 8 de abril pasado, en la intersección de las calles Chiloé con
Errázuriz, cuando según la formalización, los imputados, dos de ellos
colombianos, Dagoberto Portocarrero Obregón de 20 años, Deymi Mosquera
Cuero de 21, y el chileno Francisco Segura Guajardo de 39 años,
abordaron violentamente el taxi de la víctima, donde el imputado
Portocarrero Obregón desde sus vestimentas extrae un arma que aparenta
ser de fuego, con la que obligan al conductor a que los traslade a otro
local nocturno, ubicado en pasaje Cacique Mulato, en el sector sur de
Punta Arenas, mientras que los otros imputados lo amenazaban que si
hablaba lo matarían.
Con
estos antecedentes, a los tres imputados se les formalizó por un delito
relativamente nuevo en la legislación, por retener a un vehículo del
transporte público mediante intimidación.