Otárola se encontraba cumpliendo una condena de 10 años por el homicidio de Óscar Torres Uribe, a quien le propinaron una violenta golpiza y diversas puñaladas que le costaron la vida, a las afueras de una sede vecinal donde se desarrollaba una fiesta familiar en el sector de Villa Selknam, en Punta Arenas, durante el mes de septiembre del año 2004, luego de que se les negara el ingreso a la celebración.
En este ataque, Otárola participó junto a Sebastián Curiche, quien fue detenido en Argentina, donde se encontraba trabajando en un circo en compañía de Israel Villarroel, este último aun prófugo de la justicia. Ambos deben cumplir penas de 15 años, a diferencia de Otárola, quien fue condenado a una pena de 10 años de presidio, al igual que Nelson Ampuero Mora.
Alex Otárola contaba con el beneficio de salida laboral, que consistía en que los días viernes se retiraba del recinto penitenciario, regresando los días domingo a las 22 horas, lo que dejó de cumplir el pasado mes de febrero, no regresando de su respectiva salida.
Ante esto, Gendarmería ofició al tribunal lo sucedido, quienes de inmediato despacharon una orden de detención a las policías, quedando en la lista de los más buscados de nuestra ciudad, por lo que se iniciaron las diligencias para dar con su paradero.
La detención se logró al interior de un frigorífico, ubicado a 13 kilómetros al norte de la ciudad de Punta Arenas, lugar donde hace algunas semanas este sujeto se encontraba trabajando para llevar el sustento a su hogar, principalmente para su pequeña hija.
Ante esto, la fiscalía solicitó el reingreso al recinto penitenciario de Punta Arenas, para que continúe cumpliendo su condena, restando cerca de un año para que recupere su libertad y pueda continuar con su vida normal.
El magistrado acogió la petición de la fiscalía, ordenando el ingreso a la sección juvenil de la cárcel de Punta Arenas, lugar donde no podrá optar a beneficio alguno por la falta cometida.
El fiscal Oliver Rammsy, dijo que para que los internos puedan optar a este tipo de beneficios se reúne una comisión, que analiza el actuar de los internos durante el tiempo que se han desenvuelto en el interior del recinto penal, otorgando la confianza a ellos para apoyar su reinserción.
Cabe hacer presente que no existen registros que indiquen que desde el tiempo que irrumpió su condena Otárola haya cometido algún delito, lo que deja tranquilos a sus familiares.
Durante la audiencia se indicó que la SIP de Carabineros contaba con antecedentes de que este hombre se encontraba trabajando en el sector y que había sido en reiteradas ocasiones visto en las cercanías del lugar.