Almacenero denunciado por violación a menores fue reformalizado

La investigación que desarrolla la Fiscalía en contra de un almacenero denunciado por los delitos de violación a menores de edad, determinó que una de las víctimas presenta un leve retraso, lo que agrava la situación.
De acuerdo a lo señalado por el fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, tras varios meses de investigación “lo que se ha podido determinar es que una de las menores presenta una situación de retardo mental leve, pero esta es una circunstancia que también fue aprovechada por el imputado, de manera que se puso en conocimiento esta situación en la reformalización de que había una menor que tenía esta situación de discapacidad, asimismo, se comunicó que el imputado pretendía acceder a ciertos requerimientos sexuales entregando ciertas prestaciones a menores, todo esto se complementa a lo ya investigado anteriormente”.
En la audiencia realizada en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, además se amplió la investigación en 20 días, tal como lo señaló el representante del Ministerio Público. “La defensa planteó una teoría, que el imputado tiene una situación médica, por lo que hay que corroborar dicho argumento, pero todos los antecedentes investigativos apuntan que le asiste participación en los hechos”.
Por su parte, la abogada querellante y representante de las tres víctimas, Martina Pradenas, de la Corporación de Asistencia Judicial, señaló que “una de ellas presenta una discapacidad intelectual leve, por lo que se le reformalizó para complementar los hechos que se dieron cuenta en la formalización. Se trata de la menor de actuales 12 años. Esta situación que debe agravar el delito porque el desvalor es mayor y penalmente se considera el abuso de la discapacidad, porque ella no puede significar adecuadamente los actos que se estaban cometiendo respecto de ella y se hace más difícil de precaver y poner resistencia a esa situación”.

Hechos
De acuerdo a los antecedentes investigados, el primero de ellos ocurrido durante el verano de 2012, cuando Cárcamo Tribiños atendía su almacén en la Población Eusebio Lillo de Punta Arenas, donde aprovechándose que se encontraba sólo en el local regaló cosas a la primera víctima, una niña de 13 años, efectuando insinuaciones sexuales, dejando que saque lo que quiera a cambio que le permita accederla carnalmente. Luego de ese episodio, el imputado exigía a la menor que llegara al almacén, para violarla, pidiéndole a ella que no contara nada de lo sucedido, profiriendo para ello severas amenazas, como de quemar la casa, con su familia adentro y de matarla a ella y a sus familiares.
De esa forma la mantenía intimidada. Hasta el jueves 14 de mayo de 2015 mantuvo relaciones sexuales una vez a la semana, siendo llevada incluso a moteles, exhibiéndole armamento que el imputado tenía en su poder.
Los hechos se reiteraron de manera constante durante los primeros días de mayo, repitiéndolos en cuatro oportunidades en una semana. Ocupando en una ocasión el dormitorio de su hija, en su propio domicilio.

Pequeña con retraso
El segundo hecho denunciado, y que da cuenta de la menor con un retraso leve, se inicia en el año 2010, cuando una menor de ocho años a la fecha de ocurrido los delitos, acudía al almacén del individuo, quien le regalaba dulces. En una oportunidad, estando solos, le pidió a la niña que se acercara tras el mostrador, momento en que le bajó los pantalones a la niña, tocándose sus partes intimas en diversas oportunidades, dejando a la menor paralizada e impactada. Luego, rápidamente se subió la ropa, pidiéndole a la menor que hiciera lo mismo, porque entrarían personas al almacén, exigiendo a la niña que guardara silencio, ya que si contaba lo ocurrido, le advirtió, a ella la llevarían a un hogar de menores donde le pasarían cosas malas. Estos hechos los efectuó de manera constante, hasta el 15 de mayo del 2015.
El tercer hecho se inició en marzo de 2013, cuando una niña de 13 años llegó a comprar al negocio del imputado. Éste efectuaba insinuaciones de índole sexual, regalándole cosas. En una de las oportunidades y aprovechando que estaba solo en el almacén, solicitó a la menor que se le acerque, tras el mostrador, a lo que la niña se negó, procediendo el imputado a tirar del cabello a la menor hasta el lugar donde estaba. Luego de tener cerca a la niña, de inmediato procedió a efectuar actos de significación sexual en contra de ella, efectuando tocaciones. Se agrega que el imputado la amenazó que la mataría a ella y a su padre, utilizando una pistola que tenía en el negocio.
Cárcamo, comenzó a exigirle a la niña que recurriera al almacén, intimidándola, efectuando tocaciones en ocasiones reiteradas, hasta el día que procedió a violarla, entregándole dinero y efectuando recargas a su celular para compensarla, además de continuar intimidándola con el arma.
El último episodio vivido por esta niña ocurrió a fines de  abril, cuando la menor tenía 14 años, obligándola a estar con él. De acuerdo a los antecedentes, el imputado le dijo textualmente: “Mira pendejita, tú vas a estar conmigo o si no te mataré a ti o a tu papá”, logrando que la niña se acercara al mostrador, donde procedió a violarla. Antes de salir del negocio, el imputado le entregó 20 mil pesos con la finalidad de que guardara silencio, reiterando las amenazas que le efectuaba durante todos estos años en los cuales fue víctima de abuso.
El imputado se encuentra en prisión preventiva desde el 16 de mayo de este año cuando fue formalizado por delitos de violación y abuso sexual reiterado.

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