Almacenero negó ante los jueces las acusaciones sexuales de menores

Las sórdidas denuncias interpuestas el año pasado en contra de un
almacenero finalmente llegaron a juicio, donde la Fiscalía deberá exponer todos
los antecedentes para que los jueces decidan si acogen la tesis de los delitos
por los que el acusado arriesga penas de hasta 27 años de cárcel.

Pasadas las 8.30 horas de ayer, se inició el juicio en contra de Mario
Humberto Cárcamo Tribiños, quien luego de escuchar los hechos en su contra
decidió sentarse al estrado para entregar su versión de los hechos: “A fines
del mes de junio de 2012 llegó la madre de la primera denunciante a pedirme un
crédito a mi almacén y en ese lapso hubo un acercamiento diario, en esas
circunstancias llegó la hija de ella. En el transcurso de los días comenzamos a
tener más confianza y la niña me empezó a contar que tenía problemas con las
drogas. Muchas veces su familia pasaba a preguntarme por ella, porque salía
mucho, pero ese año, en el mes de agosto, su familia sufrió una tragedia, por
lo que esta niña debió volver de Temuco a donde se había ido y ahí empezamos a
ser más cercanos. En eso ella me dijo que me quería decir algo y yo le respondí
que podía ser su abuelo, pero ella me respondió que para el amor no hay edad.
Nunca le toqué el tema sexual porque el año 2011 ya me habían detectado impotencia
sexual. Sin embargo, ella me dijo que me quería, incluso que me iba a regalar
algo y un día llegó con un tatuaje que decía Mahucat, que son mis iniciales. En
mayo de 2013, ella termina su relación con su pololo y me llamó así que la fui
a buscar porque estaba mal, ahí le compre comida y la llevé cerca de su casa.
Al rato llegaron a mi casa su mamá y su hermano alegando que yo le había dado
trago. No tuvimos nada de lo que se dice, no la amenacé, tuvimos una amistad,
pero nunca llegó al punto que se dice. En relación al hecho que se me acusa del
año 2010 por abuso sexual en contra de una menor es falso. Incluso el año 2009
su mamá tenía un crédito, pero después nunca más se acercó al negocio después
que tuvimos una relación, y cuando le fui a cobrar después lo que me debía,
tenía problemas con su conviviente. Para pagar ella mandaba a su hija y nunca
hice lo que se dice”.

Agregó que “por el tercer hecho que dicen que ocurrió a comienzos de
2013, es completamente falso, esto pasa porque tuvimos un altercado con su
padre donde incluso llegamos a las manos, eso pasó porque me quedó debiendo y
le dije que nunca más lo iba atender. A fines de 2014 la menor empezó a comprar
golosinas. En eso ella siempre llegaba a preguntar por las personas que me iban
a dejar mercadería o clientes y si lo encontraba lindo pedía los teléfonos e
incluso se juntaba a beber. El 2015 cuando volvió de otra ciudad, me dijo que
ella se había acostado con el conviviente de su mamá. Al día siguiente de
contarme esto llegó al negocio a decirme que a su  mamá le había dicho que se había acostado
conmigo. Desde ese día empezó a chantajearme, pero nunca abusé de ella”.

A pesar de esta declaración, la Fiscalía y la parte querellante
esperan poder acreditar todas las pruebas con los testimonios de las víctimas,
así lo señaló Martina Pradenas, abogada querellante de la Corporación de
Asistencia Judicial: “Son tres menores de edad, incluso una de ellas de ocho
años al momento de ocurrencia de los hechos. En relación a la declaración del
acusado, es bastante y nos parece que su versión en ningún caso entrega una
explicación creíble o precisa, por el contrario evadió el tema, incluso es
contradictoria en lo que plantea”.

Hechos

De acuerdo a la investigación se indica que el primer hecho ocurrió
durante el verano del año 2012, cuando la primera víctima, una menor de edad de
ese entonces 13 años, concurría al almacén del acusado donde le requiere actos
sexuales a cambio de dinero o mercadería del local. La menor accedió y la violó
al interior del local. Desde ese entonces la comenzó a amenazar que mataría a
su familia si no le satisfacía sus requerimientos sexuales. Ante esta
intimidación se reiteró la violación hasta el año 2014 bajo las amenazas con un
arma de fuego y electroshock.

El segundo hecho por el que Cárcamo Tribiños enfrenta el juicio,
indica que durante el año 2010, cuando otra menor de ese entonces 8 años acudía
al almacén del acusado, donde le efectuaba entrega de dulces y estando solos en
ese lugar le pidió que se acerque al mostrador y le bajó los pantalones
realizándole diversas tocaciones. Tras esto le dijo a la menor que no cuente
nada si no la enviarían a un hogar de menores.

El tercer hecho hace referencia a otra menor de 13 años, quien acudía
al almacén del imputado, en esas ocasiones le pidió que se le acerque donde le
efectuó diversas tocaciones, donde la amenazó que mataría a su padre con una
pistola que mantiene en el local, abusando además en la discapacidad mental leve
que tiene la víctima, amenazándola que debía volver, por lo que ella acudía y
le realizaba los actos de significación sexual a cambio le recargaba el celular
o le pasaba dinero. Cuando la menor ya tenía 14 años, continuaba con las
amenazas hasta violarla y luego le entregaba dinero, hechos ocurridos en mayo
de 2015, en su domicilio y en moteles.

Con estos antecedentes, la Fiscalía pide penas de diez años y un día
por el delito de violación reiterada, cinco años de presidio por el abuso
sexual y por la violación con el uso de intimidación 12 años de cárcel.

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