“En el primer hecho estuve compartiendo en la casa de un amigo, salí de allí y cuando iba caminando hacia mi casa me desvié porque vi un grupo de personas y seguí caminando cuando vi un vehículo que estaba estacionado y al interior había como una tira colgando y yo lo encendí con un encendedor.
Los motivos no lo sé, esto porque ingerí muchas bebidas alcohólicas. Luego de esto me fui. En relación al segundo caso, estaba compartiendo con unos amigos y cerca de las 2 de la madrugada comencé a caminar hasta un restaurante, hasta las 4 aproximadamente, y luego caminé hasta Arauco y vi varios vehículos estacionados, uno con lona, y lo encendí también con el encendedor y me retiré hasta tomar un taxi para regresar a mi domicilio”. Este fueron algunas de las palabras que entregó el acusado Rubén Oyarzún Castro ante los jueces, en el primer día de juicio oral en su contra.
El imputado recordó que era voluntario de la Octava Compañía de Bomberos, luego de retornar a la institución que dejó por más de 20 años. Tras su detención el Cuerpo de Bomberos de Punta Arenas lo desvinculó.
Hechos
A Rubén Osvaldo Oyarzún Castro, de 46 años, voluntario del Cuerpo de Bomberos, se le vincula con dos hechos: el primero un incendio de un automóvil Citroën acontecido el 26 de mayo del 2016, en calle Eusebio Lillo, frente al número 14; mientras que el segundo se registró el 17 de julio en calle Arauco a pocos metros de Avenida Independencia, donde le prendió fuego a un Jeep Wrangler. Los hechos ocurrieron el 26 de mayo del 2016, a eso de las 4.20 horas, cuando el afectado Manuel Ahumada Saldivia dejó estacionado su Citroën a escasos metros de un portón de madera y a pocos metros de su casa. El imputado caminó al inmueble luego de compartir en casa de conocidos, posicionándose en la parte trasera del móvil para con un encendedor prender fuego. Luego de ello se mantuvo en el lugar por algunos minutos, alejándose posteriormente del sector. Según lo indicado por la Fiscalía, el incendio del vehículo además puso en riesgo una vivienda.
Segundo caso
Con relación al hecho registrado el 17 de julio, la Fiscalía explicó que el propietario de un Jeep modelo Wrangler, identificado como Alberto Rebolledo, lo dejó estacionado en calle Arauco frente a su domicilio. El afectado, por razones personales, se dirigió hasta la localidad de Cerro Sombrero, siendo avisado por vecinos a eso de las 5 horas que su móvil se estaba incendiando.
Según la acción judicial, Oyarzún estuvo ese día compartiendo en la casa de un amigo, el cual registra domicilio en la esquina de Independencia con Chiloé, sector centro de Punta Arenas. A eso de las 2.00 horas, el imputado se retiró del domicilio, dirigiéndose a un local nocturno que se encuentra ubicado en la esquina de Armando Sanhueza con Balmaceda, para luego concurrir a otro centro de diversión nocturna. Horas más tarde salió del lugar y se dirigió a Avenida Independencia para tomar locomoción colectiva, no pasando ningún colectivo, llegando a la esquina de Arauco, donde pensó en ir a una “casa de citas” mientras llovía esa noche. Al llegar al lugar desistió de ingresar, yendo nuevamente a la esquina de Independencia con Arauco para tomar colectivo. Fue en dicho instante que divisó el Wrangler, el cual tenía una cubierta de plástico, la que encendió con un encendedor, comenzando a arder lentamente, retirándose del lugar con dirección a su domicilio. El móvil resultó completamente destruido, dejando pérdidas por $ 11 millones.
El juicio continúa el próximo lunes y está programado para siete días. La Fiscalía pide una pena de 10 años de cárcel.