Una
violenta madrugada dominical vivieron los vecinos del Barrio
Archipiélago de Chiloé, y es que debieron presenciar un hecho que, de
seguro, alarmó a muchos. Se trató de una persecusión policial contra un
vehículo particular que terminó a balazos y con dos detenidos.
Todo
esto, luego de que los sujetos se negaron a un control policial,
después de que el personal se percatara que el automóvil tenía
características similares a uno encargado por robo. Luego de la negativa
de los sujetos a bordo y posterior escape, se procedió a la
persecución.
De acuerdo a lo mencionado por el teniente Danilo Muñoz, de
la Primera Comisaría de Punta Arenas, “el auto, en el que iban dos
ocupantes, tenía características similares a un móvil que se encontraba
con encargo por robo, por lo que personal de Carabineros decidió
realizar un control. Fue en ese momento cuando se dieron a la fuga por
el sector, llegando hasta un pasaje sin salida”.
Agregó
también que los sujetos “intentaron en varias oportunidades atropellar a
personal policial por lo que usaron el armamento de servicio contra el
vehículo. Con ello se pudo detener a los dos ocupantes, uno de ellos
menor de edad”.
Finalmente,
ambos pasaron a control de detención en horas de la tarde del domingo,
siendo el principal imputado Iván Cárdenas, de 23 años, quien contaba
con amplio prontuario policial. De hecho, actualmente, estaba
cumpliendo condena por el delito de lesiones graves y menos graves bajo
la modalidad de arresto domiciliario.
Mientras
tanto, el menor, de 17 años de edad, identificado con las iniciales
N.B.P.D. quedó con arraigo regional y prohibición de acercarse a los
policiales que agredió en la detención.
Y
es que no fue fácil el procedimiento para los policías. Más allá de los
balazos, ambos sujetos, en estado de ebriedad, las emprendieron contra
Carabineros mediante el uso de objetos cortopunzantes, como el uso de
restos de botella. Situación que dejó a un efectivo con heridas leves,
debiendo ser trasladado a constatar lesiones al Hospital Regional.