La gran cantidad de vehículos abandonados en diversas calles, pasajes y avenidas de Punta Arenas constituyen uno de los factores que más gravita en el deterioro del espacio urbano.
Así lo aprecia el mayor Cristián Fuentes, jefe de la Primera Comisaría de Carabineros de Punta Arenas, quien añadió que se ha procedido a realizar un nuevo catastro de los vehículos abandonados.
Y aportó cifras: el año 2014 se estableció que había 400 vehículos tirados, frente a la residencia de sus dueños, frente a talleres mecánicos o en otros puntos, la gran mayoría de ellos ya convertidos en chatarra.
El jefe policial indicó que, a medida que aumenta y se renueva el parque automotriz, la cantidad de vehículos abandonados en la vía pública tenderá a aumentar y señaló que este año, sólo en dos de los siete cuadrantes en que, policialmente, se encuentra dividida la ciudad, el personal encargado de esta tarea ha contabilizado doscientos, es decir, la mitad de los registrados hace dos años.
Esa tarea no es fácil, añadió el mayor Fuentes, porque los carabineros que la están ejecutando han de recorrer unos 600 kilómetros para cumplirla y notificar a los propietarios, cuando es posible hacerlo porque no siempre se tiene la placa patente o los papeles que identifiquen claramente al propietario ya que muchos de los dueños originales o no han hecho la transferencia o ha habido otras compraventas que no han sido debidamente inscritas en el Registro Civil e Identificación.
El mayor Fuentes agregó que la presencia de esos vehículos abandonados no sólo deterioran el espacio urbano, sino que, además, contribuye a una serie de acciones que están reñidas con la ley y favorecen, por ejemplo, la formación de basurales, puntos de reunión de antisociales, sirven para cobijar a bebedores y, eventualmente, consumidores de drogas y con ello van aumentando la percepción de inseguridad de los residentes en el sector.
Los antecedentes de esta tarea policial ha sido puesta en conocimiento de los organismos pertinentes, pero algunos vecinos han reclamado por los partes que se le han cursado a los dueños de vehículos abandonados; no existe un terreno donde pudiera depositarse esa chatarra y, al fin de cuentas, esas iniciativas policiales no han tenido respuestas favorables y es así como el problema persiste con todo lo que ello significa.-