A
disposición de la justicia quedó el conductor que protagonizó un mortal
accidente de tránsito en la Costanera de Punta Arenas. La Fiscalía lo
formalizó por cuasidelito de homicidio y el tribunal le impuso la
prohibición de abandonar la región mientras se prolongue la causa.
El
imputado Claudio Dighero Ramírez fue formalizado por los hechos
ocurridos en lunes. Eran cerca de las 19.30 horas cuando manejaba su
vehículo por Avenida Costanera del Estrecho tras una jornada laboral.
Al
llegar a la altura de Avenida Colón, el chofer no se percató que Luz
Rojas Acevedo, una mujer de 56 años, cruzaba la calzada por el paso
peatonal. Ella recibió el impacto de frente y salió proyectada a varios
metros.
De
acuerdo con la SIAT de Carabineros, el imputado condujo desatento a las
condiciones de tránsito y a una velocidad imprudente. “Ingresa con el
móvil al área de conflicto sin respetar el derecho preferente de paso a
la peatón, circunstancia a la cual se encuentra obligado”, concluye el
preinforme.
La
víctima fue despachada en riesgo vital a la sala de reanimación del
Hospital Clínico. Sufrió un TEC grave y fracturas múltiples. Según el
informe de autopsia, falleció por un paro cardiorrespiratorio traumático
casi 45 minutos después del accidente.
El
imputado se quedó en el sitio de los hechos y no registró gramaje de
alcohol en su sangre, pero Carabineros lo detuvo por su eventual
responsabilidad en el accidente.
Su
arresto se amplió hasta ayer, pues la Fiscalía requería el informe de
autopsia del Servicio Médico Legal. Recabado este antecedente, ayer
formalizaron al conductor por cuasidelito de homicidio.
Aunque
el Ministerio Público solicitó la imposición del arresto domiciliario
nocturno y el arraigo regional, el Juzgado de Garantía de Punta Arenas
solo impuso esta última medida. “La finalidad del procedimiento se puede
satisfacer con una medida cautelar de menor intensidad, considerando
particularmente que se está en presencia de un delito culposo”, resolvió
el juez Franco Reyes.
Abogado
En
la audiencia de formalización, el magistrado accedió a una petición del
defensor Juan Arcos Srdanovi?, en el sentido de que se oficie a la
Armada de Chile a fin de que se mantenga el registro de las cámaras de
seguridad de la Bodega Naval que se ubica frente al lugar del accidente y
que tiene un ángulo adecuado para registrar el punto exacto del
atropello.
De
acuerdo con imágenes ofrecidas por la defensa, en la audiencia se pudo
establecer que los primeros trozos del automóvil que produjo el
atropello se encontraban a 9.27 metros del paso de peatones.
Precisamente esta duda es uno de los elementos que llevaron al tribunal a
negar la medida de reclusión nocturna que fue solicitada por el
Ministerio Público.
Al término de la audiencia el magistrado fijó un plazo de investigación de cuatro meses (120 días).