Tras un juicio realizado la semana pasada en el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, ayer los jueces dictaron una sentencia de cinco años y un día por un delito de robo.
El imputado José Enrique Barría Guerrero, de 31 años, fue condenado por los hechos que ocurrieron alrededor de las 18 horas del martes 10 de mayo de este año, en circunstancias que los afectados no se encontraban en su domicilio ubicado en calle Bellavista a la altura del 500 de Punta Arenas, instantes que el imputado ingresó quebrando una ventana utilizando una piedra. Una vez en el inmueble, Barría Guerrero sustrajo diversas especies, entre ellas un televisor SmarTV que estaba en un dormitorio, continuando su registro por el lugar, sacando desde un velador un teléfono celular. Cuando cometía el delito, llegó al lugar una de las afectadas, a quien vecinos la alertaron que un desconocido rompió un vidrio y que aún se encontraba en el interior. De esta manera el imputado se percató y se dio a la fuga, lo fue advertido por un vecino, quien retuvo al imputado y se dio aviso a Carabineros. Una vez trasladado hasta la Primera Comisaría de Punta Arenas, al imputado se le encontró en sus vestimentas el celular sustraído y en el domicilio fue hallada la piedra con la que rompió el vidrio.
Con estos antecedentes, fue llevado a juicio por el delito de robo con fuerza en lugar habitado, mediante el uso del escalamiento en calidad de autor.
Fue así por mayoría que los jueces decidieron condenar al imputado por un delito de robo frustrado, mientras que un tercer juez estuvo por condenarlo en grado de consumado, así lo indicó el fiscal del caso Felipe Aguirre: “Después del juicio, donde se rindió prueba importante, incluso los afectados y testigos concurrieron al juicio ratificando su versión y el testigo presencial dijo lo mismo y todos reconociendo al imputado, por lo que fue condenado por el delito de robo en lugar habitado y por mayoría en grado de frustrado. Nosotros pedimos que se le aplique la pena de siete años y 184 días de presidio por concurrir la reincidencia, ya que esta persona tiene alrededor de 25 condenas por lesiones, homicidio frustrado, robo e incluso la misma defensa no pidió una pena sustitutiva, reconociendo estos antecedentes no podía aspirar a eso”.
El imputado José Enrique Barría Guerrero, de 31 años, fue condenado por los hechos que ocurrieron alrededor de las 18 horas del martes 10 de mayo de este año, en circunstancias que los afectados no se encontraban en su domicilio ubicado en calle Bellavista a la altura del 500 de Punta Arenas, instantes que el imputado ingresó quebrando una ventana utilizando una piedra. Una vez en el inmueble, Barría Guerrero sustrajo diversas especies, entre ellas un televisor SmarTV que estaba en un dormitorio, continuando su registro por el lugar, sacando desde un velador un teléfono celular. Cuando cometía el delito, llegó al lugar una de las afectadas, a quien vecinos la alertaron que un desconocido rompió un vidrio y que aún se encontraba en el interior. De esta manera el imputado se percató y se dio a la fuga, lo fue advertido por un vecino, quien retuvo al imputado y se dio aviso a Carabineros. Una vez trasladado hasta la Primera Comisaría de Punta Arenas, al imputado se le encontró en sus vestimentas el celular sustraído y en el domicilio fue hallada la piedra con la que rompió el vidrio.
Con estos antecedentes, fue llevado a juicio por el delito de robo con fuerza en lugar habitado, mediante el uso del escalamiento en calidad de autor.
Fue así por mayoría que los jueces decidieron condenar al imputado por un delito de robo frustrado, mientras que un tercer juez estuvo por condenarlo en grado de consumado, así lo indicó el fiscal del caso Felipe Aguirre: “Después del juicio, donde se rindió prueba importante, incluso los afectados y testigos concurrieron al juicio ratificando su versión y el testigo presencial dijo lo mismo y todos reconociendo al imputado, por lo que fue condenado por el delito de robo en lugar habitado y por mayoría en grado de frustrado. Nosotros pedimos que se le aplique la pena de siete años y 184 días de presidio por concurrir la reincidencia, ya que esta persona tiene alrededor de 25 condenas por lesiones, homicidio frustrado, robo e incluso la misma defensa no pidió una pena sustitutiva, reconociendo estos antecedentes no podía aspirar a eso”.