Luego
del traumático episodio que sufrió una menor de 15 años la mañana del
pasado sábado, cuando fue víctima de un intento de violación por un
colectivero, el imputado del hecho fue enviado a la cárcel.
Según
lo señalado por el subprefecto Gaspar Montero, jefe de la Brigada de
Delitos Sexuales de la PDI, la menor logró zafarse de su agresor y haber
sufrido consecuencias más graves. “Personal de esta brigada se
constituyó en el hospital por instrucción de la fiscal de turno, y se
estableció que el imputado le ofreció llevarla a su domicilio, pero
desvió su trayecto. Al intentar abusar sexualmente de ella, se defiende
lo que significó provocarle una lesión en la lengua al sujeto logrando
huir siendo auxiliada por un ciclista. Mientras se realizaban estas
diligencias, ingresó al servicio de urgencias por presentar lesiones en
la lengua, y lesiones en la cara, siendo detenido y se encontró en el
vehículo del imputado una tarjeta de la víctima y un palo con el que la
amenazó. Con estos indicios el imputado confesó su participación en los
hechos”, dijo el efectivo policial.
Formalización
En
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, al imputado Luis Eduardo
Hermosilla Vergara, de 48 años, con evidente dificultad para hablar por
su lesión en la lengua, fue formalizado por la fiscal Rina Blanco, quien
dio a conocer que los hechos se gestaron al mediodía del pasado 27 de
abril, cuando la menor de 15 años, según dictan los antecedentes,
retornaba a su domicilio bajo los efectos del alcohol luego de compartir
con amigos, alrededor de las 12.30 horas. En las inmediaciones de
Avenida Independencia con calle Armando Sanhueza, fue abordada por el
imputado, quien conducía un taxi colectivo de la línea 220, se le acercó
al advertir que la menor había caído en la calle. En esas
circunstancias le ofreció llevarla y una vez a bordo comenzó a hablarle,
ofreciendo primero comida y alcohol, hasta llegar al kilómetro 5 del
sector sur, le compró empanadas. Luego de
esto, emprende viaje fuera de la ciudad, hacia la Ruta 9 Sur, hasta
llegar al kilómetro 12 aproximadamente en el sector La Discordia. En ese
sector, comenzó a agredirla sexualmente, donde aprovechando el estado
de ebriedad de la menor, abalanzándose y tocándole, bajándole la ropa, a
pesar de la tenaz resistencia de la víctima, comenzó a tocarla con
fuerza, incluso forzándola para abrirle las piernas, continuando el
forcejeo, donde la menor logró rasguñar el rostro a su agresor, hasta
que el imputado besó a la fuerza en la boca a la víctima, introduciendo
su lengua, lo que aprovechó la menor para morderlo, lo que le permitió
bajar, siendo seguida con un elemento contundente para agredirla, siendo
auxiliada por un ciclista que llamó a Carabineros.
Producto
de los hechos, la menor sufrió diversas lesiones en su cuerpo, lo que
fue constatado en el Hospital Clínico de Magallanes.
Asimismo, el imputado, que escondió su vehículo y lo lavó, para
posteriormente trasladarse por su medios al recinto asistencial donde
fue detenido, se le diagnosticó lesiones en el rostro y un
desprendimiento de lengua tras la mordedura que la víctima le realizó
para defenderse.
Hermosilla Vergara debió ser intervenido quirúrgicamente para suturar el órgano muscular.
Con estos antecedentes al imputado
se le formalizó por el delito de abuso sexual, en calidad de autor,
donde la fiscal Blanco solicitó la prisión preventiva, y a pesar de la
oposición de la abogada defensora Vania Cáceres, la jueza Paula Stange,
argumentó que la libertad del imputado representa un peligro para la
seguridad de la sociedad y de la víctima, por mantener antecedentes
anteriores, incluso una denuncia de violación al interior de un vehículo
el año 2011, se decretó la orden de ingreso al imputado a
la cárcel en calidad de imputado en prisión preventiva, mientras que el
plazo para el cierre de la investigación se fijó en tres meses.