Poco antes de las 15 horas de ayer, vecinos y amigos acompañaron a la viuda del antiguo vecino de la Población Juan Pablo II, que falleció trágicamente el pasado miércoles luego de caer de un muro en construcción.
El recorrido comenzó desde la sede vecinal de dicha población, transitando por el frontis de su domicilio donde habían carteles de agradecimiento de los vecinos por la lucha que realizó Tito Gamín Güeichatureo en levantar el sector, donde llegó a desempeñarse como presidente de la junta de vecinos. Posteriormente llegó hasta la Iglesia Santuario Jesús de Nazareno en Avenida Circunvalación, para alrededor de las 16 horas ser trasladado hasta el Cementerio Parque Punta Arenas, en el sector sur donde se realizó su funeral.
Su deceso ocurrió alrededor de las 16 horas del miércoles, cuando Tito René Gamín Güeichatureo se encontraba en el patio de una vivienda ubicada en la esquina de Avenida Brasil con pasaje Padre André Jarlan, en la Población Juan Pablo II, momentos que realizaba trabajos en la construcción de un muro. La tragedia se desató cuando transportaba una carretilla con bloques de cemento y, según testigos, perdió el equilibrio, cayendo de una altura de tres metros y sufriendo un golpe en la zona encéfalo craneana que le provocó un traumatismo (TEC) abierto con abundante sangrado. Por esto el personal médico del SAMU se dedicó a realizar las primeras maniobras de reanimación, ya que la víctima sufrió un paro cardio-respiratorio. Se mantuvo inconsciente y comprometido con las vías respiratorias, lo que hizo que sea rápidamente inmovilizado y llevado a la ambulancia que, con apoyo de motoristas de Carabineros, fue escoltada hasta el Hospital Clínico de Magallanes. A pesar de los esfuerzos que se realizaron, al llegar al box de reanimación, el hombre de 69 años falleció tras no soportar la gravedad de las heridas.
Nelly Colín, esposa de Tito René Gamín Güeichatureo, en conversación con Diario El Pingüino, señaló: “Nosotros fuimos los primeros fundadores de esta población, ayudó a levantar la junta de vecinos. Esta población tuvo muchos problemas, pero somos gente de esfuerzo, oriundos de Chiloé, Aysén y así. Tito fue dirigente vecinal y llegó a ser presidente de la junta de vecinos y después se retiró, pero siguió siendo cooperador con los vecinos y veo que fue muy querido. Era muy activo, de carácter fuerte y lo queríamos así y ahora, la casa está vacía”.