Un
amplio operativo policial se desplegó la noche del martes en el sector
norte de Punta Arenas, luego que vecinos denunciaran haber escuchado
varios disparos desde una vivienda.
Fue
así que pasadas las 23 horas, Carabineros se apostó en las afueras de
un domicilio de calla Manantiales, a la altura del 0200, donde
procedieron a ingresar tras la denuncia. Sin embargo, un joven de 23
años se encerró en su habitación, por lo que se hizo necesaria la
presencia del personal del Grupo de Operaciones Policiales Especiales
(GOPE) para ingresar y detener al joven.
En
el lugar, testigos señalaron que fueron alrededor de seis disparos que
se escucharon en el sector, ante lo cual se solicitó la presencia del
Sistema de Atención Médica de Urgencia (SAMU), quienes finalmente
constataron que no se registraron lesionados.
Formalizado
El
joven de 23 años fue trasladado ayer hasta el Juzgado de Garantía de
Punta Arenas, donde fue formalizado. En la audiencia, la fiscal Rina
Blanco, dio a conocer que los hechos ocurrieron en circunstancias que
las víctimas, la madre y hermana del imputado se encontraban al interior
de su domicilio de Manantiales 0200, en compañía del imputado de
iniciales V.A.S.P.
Debido a los antecedentes, al imputado se le formalizó por los delitos de
amenazas en contexto de violencia intrafamiliar en contra de su madre y
hermana, además del delito de cultivo de cannabis satina. Tras la
audiencia, el joven de 23 años, recuperó su libertad, pero con la
obligación de abandonar el hogar que compartía con su familia, ya que quedó
con la medida cautelar de la prohibición de acercarse a ellas.
El plazo
para el cierre de la investigación se fijó en 60 días. “El imputado fue
formalizado y quedó con las medidas cautelares de hacer abandono el
hogar común y la prohibición de acercarse a la madre y la hermana”.
Explicó la fiscal Rina Blanco.
Por
su parte, en la audiencia, el abogado defensor, Guillermo Ibacache,
argumentó que no se trataba de un arma de fuego y además que su
representado mantendría problemas sicológicos.