“Me
doy cuenta que en las noticias regionales salía que recuperaron
especies de robos, hasta un arma de fuego. Después, por otro hecho me
formalizaron dos meses después, lo que pudieron hacer cuando me
detuvieron y desde ese día he colaborado con todo, no he negado lo que
he hecho”. Estas fueron las palabras que expresó Roberto Torres Rojas,
quien fue condenado ayer como autor de un delito de receptación.
Cabe
señalar que Torres Rojas, en el último tiempo, se ha autoinferido
heridas al interior del Complejo Penitenciario mientras el juez de
Garantía de turno ha realizado sus visitas, esto a modo de protesta
contra la Fiscalía.
Torres
Rojas, además, dijo que “di la autorización para que revisen mis casas,
revolvieron y Carabineros dio vuelta todo y a mi me detuvieron en el
aeropuerto y de inmediato entregué los relojes que tenía. Llevo siete
meses en la cárcel y siento que hay una injusticia en mi contra. Acepto
haber comprado estas especies y decidí llevarlas a Olmué para venderlas
allá, aprovechando que iba a ver una herencia. Esto hace que me
arrepienta de haber comprado algo sin saber su procedencia”.
Sin
embargo, ayer el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, sala
integrada por los jueces Jaime Álvarez Astete, José Octavio Flores
Vásquez y Julio Álvarez Toro, condenó a Torres Rojas, por los hechos
perpetrados los días 6 y 7 de agosto de 2018, justo cuando se realizaba el Carnaval de Invierno.
La
sentencia se dará conocer a las 12.30 horas del próximo sábado 9 de
febrero, donde la Fiscalía solicitó una pena de 3 años y 1 día de
presidio, esto luego que Roberto Sebastián Torres Rojas, de 35 años, se
encontraba con libertad condicional viviendo en Punta Arenas. En esas
circunstancias, fue detenido en agosto del año pasado, cuando intentaba
abordar un avión con destino a Santiago para dirigirse a su ciudad de origen en la Región de Valparaíso.
En
ese momento, personal de la SIP de Carabineros lo detuvo con costosos
relojes que habían sido robados durante el Carnaval de Invierno en la
casa del abogado Ramón Ibáñez. Como asimismo se le acusó por mantener
especies de robos de otra vivienda.
El
condenado mantiene diversas condenas anteriores en la Región de
Valparaíso, desde donde es oriundo, y para terminar de cumplir sus
condenas fue trasladado a la Cárcel de Punta Arenas, donde recibió el
beneficio de la libertad condicional, momentos que fue detenido en el
Aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo en agosto del año pasado, y desde esa
fecha está privado de libertad.