Alfredo Daniel González Cariñanco señaló en juicio ante los jueces que
“ese día me dirigía a mi domicilio, y reconozco que lo topé al otro vehículo,
ahora no sé por qué me di a la fuga, no tengo explicación. Yo trabajo como
supervisor y a todos en mi trabajo les digo que no consuman alcohol. Tengo un
problema de salud y ese día llegué a mi casa en mal estado, vomitando, no podía
hablar. En esos momentos mi señora me atendió y me dio un vasito de whisky para
subir la presión, me acosté porque no podía mantenerme en pie por mi problema
del oído medio. Llegó Carabineros, entre balbuceos le dije que sí había
provocado el choque, pero que no estaba en estado de ebriedad y de ahí no me
acuerdo porque me vino la enfermedad, no me acuerdo haberme negado a la
alcoholemia hasta que desperté en la subcomisaría de Río Seco, sin halito
alcohólico, incluso le dije a Carabineros que no iba a firmar eso que no era
así”.
El accidente ocurrió la madrugada del 3 de diciembre del año pasado,
en circunstancias que el imputado manejaba su vehículo por la Ruta 9 Norte y al
llegar al ingreso del sector de Ojo Bueno, no respetó un signo Pare e impactó a
un taxi básico. En esos momentos el imputado se dio a la fuga, sin embargo en
el lugar del accidente se cayó su patente. En el taxi resultaron lesionadas dos
personas, además de los daños en el móvil.
De acuerdo a la sentencia entregada ayer, se condenó al imputador a
una pena de 61 días de presidio y la suspensión por dos años de la licencia de
conducir por la conducción en estado de ebriedad causando lesiones leves y
daños, Además por el delito de darse a la fuga sin prestar ayuda ni dar aviso a
la autoridad policial más cercana se le inhabilitó perpetuamente su licencia de
conducir y la pena de 541 días de presidio y a una multa de 3 UTM por su
negativa a la alcoholemia. Las penas de cárcel las cumplirá con remisión
condicional.