En el Juzgado de Garantía de Punta Arenas finalmente se dio por cerrado legalmente un accidente que dejó a una joven con riesgo vital y que de apoco se recupera. Sin embargo, malestar generó en sus familiares la condena en libertad que deberá cumplir el conductor que protagonizó el hecho con ingesta alcohólica.
En un procedimiento abreviado, Luciano Valenzuela Díaz fue condenado como autor del delito de manejo en estado de ebriedad a la pena de 300 días de presidio, con el beneficio de la reclusión nocturna en su domicilio monitoreado con una tobillera telemática. Además,se le suspendió la licencia de conducir por dos años.
De acuerdo a los antecedentes, los hechos ocurrieron alrededor de las 4 horas de la madrugada del 3 de agosto del año 2014, cuando el chofer de un vehículo BMW, identificado como Luciano Valenzuela Díaz manejaba acompañado de Stefanie Savareses Millapinda, de 30 años. Por razones que fueron investigadas, el conductor impactó de frente con un vehículo Geely, el que era guiado por Gabriel Rozas Hernández, acompañado de su polola Belén Espinosa Álvarez. Tras el violento impacto, ambos móviles quedaron con cuantiosos daños, terminando el vehículo de Rozas Hernández contra una reja perimetral de la intersección de las calles Zenteno y Piloto Pardo.
Joven lesionada
A la audiencia también concurrió la joven Belén Espinosa, quien junto a sus padres escucharon la condena al conductor que la dejó con graves secuelas y por un tiempo en riesgo vital. Su padre, Manuel Elgueta, se mostró molesto con todo lo que han pasado. “Lamentablemente la justicia es así y pudo causar mayor daños, aunque mi yerno tuvo alguna responsabilidad en doblar, pero había poca luz, esta persona venía a exceso de velocidad con alcohol en el cuerpo. No porque tenga una hija va a pedir que se le rebaje la pena, es considerable esa situación, pero debe pensar otras cosas, como que es papá de dos hijos y debe alimentarlos, pero nunca vio el daño que provocó. Nosostros llegamos hasta aquí, no vamos a seguir adelante con alguna causa civil con todo lo que ya hemos gastado”.
En la parte de gastos, Elgueta señaló que no tiene un monto definido de los que han debido desembolsar, pero aún deben continuar con el tratamiento de Belén. “Gracias a Dios los gastos de recuperación se han solventado con el Centro de Rehabilitación. Sin embargo, en el hospital aún no se nos ha dicho cuánto costó todo, pero en lo que son medicamentos ha sido muy caro, hay remedios que se pagan 40, 50 mil pesos y que duran una semana. Se debe contar toda la movilización que se gastó desde la casa al hospital y al Centro de Rehabilitación, es decir, son grandes gastos que fueron en gran parte ayudados por la comunidad en todos los eventos que se realizaron, pero todo se gasta, entonces lamentablemente da rabia. Ojalá que cumpla la condena con reclusión nocturna en su casa y no le vuelva a pasar esto a nadie más. Nada más puedo decir porque la ley es así”.
Manuel Elgueta también se refirió a las secuelas con las que Belén aún se mantiene, ya que luego del accidente estuvo inconsciente. “Aún debe ser intervenida quirúrgicamente en uno de sus brazos, que le falta movilidad y la memoria la ha ido recuperando. Antes uno le hablaba algo y a los minutos no se acordaba de nada. Todo esto gracias al trabajo que debemos agradecer del Hospital Clínico y el Centro de Rehabilitación”.
Cabe recordar que la joven estuvo internada en el Hospital Clínico de Magallanes desde el 3 de agosto hasta el 17 de noviembre de 2014, tiempo que estuvo grave y debió iniciar su proceso de recuperación que aún la mantiene en tratamiento.