Ayer,
los jueces del Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, Guillermo
Cádiz Vatcky, Jaime Álvarez Astete y Julio Álvarez Toro, entregaron la
sentencia en contra de un conductor que tras protagonizar un accidente
en estado de ebriedad se fugó del lugar.
De
acuerdo a la condena de Patricio Fabián Barrientos Hernández, como
autor de los delitos consumados de manejo de vehículo motorizado en
estado de ebriedad, con resultado de lesiones leves y daños, y el
incumplimiento de las obligaciones de dar cuenta a la autoridad policial
más cercana, dándose a la fuga, a la pena de 1080 días de reclusión
nocturna domiciliaria, siendo monitoreado telemáticamente por
Gendarmería con una tobillera electrónica, recibiendo la sanción más
dura de la inhabilitación perpetua de conducir un vehículo motorizado.
Así
lo señaló el fiscal Sebastián González: “Se condenó al imputado por dos
delitos, el primero por el delito de manejo en estado de ebriedad con
resultado de daños y lesiones leves y también por el delito de darse a
la fuga y no prestar ayuda correspondiente, por este último delito se le
suspendió de manera perpetua la licencia de conducir, lo que significa
que nunca más en su vida podrá manejar”.
De
acuerdo a la acusación llevada a juicio por el fiscal Sebastián
González, el día 1 de abril de 2018, a las 17.45 horas, aproximadamente y
en circunstancias que el acusado Patricio Fabián Barrientos Hernández,
conducía en estado de ebriedad el vehículo Kia Sorento, por calle
Victorino Lastarria de Punta Arenas, al llegar al cruce con calle Juan
Martínez de Rosas, no respeta la señal de transito Ceda el Paso que
enfrentó, impactando al vehículo Chevrolet Corsa, conducido por Tomás
Andrés Gallardo Andrade, para luego incumplir con la obligación de
detener la marcha, prestar la ayuda posible y no da cuenta a la
autoridad del hecho de haber participado en un accidente donde se
causaron lesiones, para luego dirigirse a su domicilio.
Lugar donde llego Carabineros, quienes habían sido notificados por la víctima de
esta situación, entrevistándose con la ocupante de dicho domicilio,
quien autoriza a personal policial a ingresar al domicilio antes
indicado y proceden a detener al acusado.
Una
vez aprehendido el acusado por personal policial, se percatan que este
había ejercido la conducción en estado de ebriedad, lo que constó por su
fuerte hálito alcohólico, rostro congestionado,
incoherencia al hablar e inestabilidad al caminar, lo cual fue
corroborado por el examen de intoxilyzer que arrojó una dosificación de
alcohol en su sangre de 1.95 gramos por mil.
A
raíz de lo anteriormente señalado el vehículo de la víctima resultó con
daños de pérdida total, avaluados en la suma de $2.200.000 y a su vez
la victima Tomas Andrés Gallardo Andrade, sufrió lesiones consistentes
en algia cervical por cinturón.
Cabe hacer presente, que el abogado
defensor, Guillermo Ibacache, quien buscaba la absolución de su
representado, llevó como testigo a la expareja del acusado, de iniciales
C.C.C. quien declaró ante los jueces, que ese día ella iba manejando el
móvil participante en el accidente, y luego de provocar la colisión, le
dio miedo y se fue del lugar.
Agregó
que al llegar a su casa Carabineros, preguntaron por el dueño del
móvil, y ella le indicó que era su expareja, quien se encontraba sentado
en el living, en estado de ebriedad, ya que había llegado a su casa previamente.