La
Corte de Apelaciones de Punta Arenas rechazó el recurso de nulidad
presentado por la defensa del ex bombero condenado por quemar dos
vehículos, confirmando la sentencia del Tribunal Oral en lo Penal de
Punta Arenas del pasado 30 de octubre.
De
acuerdo al recurso presentado por la defensora Karina Ulloa, se basaba
en la causal que se configura cuando en el pronunciamiento de la
sentencia se efectúa una errónea valoración de los antecedentes
probatorios lo que influye de manera sustancial en lo dispositivo del
fallo. Reclama también la argumentación fuera de lógica que a su juicio
realiza el tribunal en cuanto al peligro de propagación del fuego y los
ejemplos que da para refutar la teoría de la defensa. Una segunda
causal, interpuesta de manera subsidiaria a la anterior, manifiesta que
el Tribunal incurre en errónea aplicación del Derecho.
La
sentencia entregada en el mes de octubre por los jueces Jovita Soto
Maldonado, Julio Álvarez Toro y la defensora pública Palmira Muñoz
Leiva, subrogante legal, fue de seis años de presidio para Rubén Oyarzún
Castro por el delito de incendio reiterado.
Hechos
En
relación a los hechos por los que fue llevado a juicio el ex bombero
Oyarzún Castro por el fiscal Felipe Aguirre, se indica que el primer
incendio de un automóvil Citroën se registró el 26 de mayo del 2016, en
calle Eusebio Lillo, frente al número 14; mientras que el segundo el 17
de julio en calle Arauco a pocos metros de Avenida Independencia, donde
le prendió fuego a un Jeep Wrangler. Los hechos ocurrieron el 26 de mayo
del 2016, a eso de las 4.20 horas, cuando el afectado Manuel Ahumada
Saldivia dejó estacionado su Citroën a escasos metros de un portón de
madera y a pocos metros de su casa.
El
imputado caminó al inmueble luego de compartir en casa de conocidos,
posicionándose en la parte trasera del móvil para con un encendedor
prender fuego. Luego de ello se mantuvo en el lugar por algunos minutos,
alejándose posteriormente del sector. Según lo indicado por la
Fiscalía, el incendio del vehículo además puso en riesgo una vivienda.
Con
relación al hecho registrado el 17 de julio, la Fiscalía explicó que el
propietario de un Jeep modelo Wrangler, identificado como Alberto
Rebolledo, lo dejó estacionado en calle Arauco frente a su domicilio. El
afectado, por razones personales, se dirigió hasta la localidad de
Cerro Sombrero, siendo avisado por vecinos a eso de las 5 horas que su
móvil se estaba incendiando.
Según
la acción judicial, Oyarzún estuvo ese día compartiendo en la casa de
un amigo, el cual registra domicilio en la esquina de Independencia con
Chiloé, sector centro de Punta Arenas. A eso de las 02 horas, el
imputado se retiró del domicilio, dirigiéndose a un local nocturno que
se encuentra ubicado en la esquina de Armando Sanhueza con Balmaceda,
para luego concurrir a otro centro de diversión nocturna.
Horas
más tarde salió del lugar y se dirigió a Avenida Independencia para
tomar locomoción colectiva, no pasando ningún colectivo, llegando a la
esquina de Arauco, donde pensó en ir a una “casa de citas” mientras
llovía esa noche. Al llegar al lugar desistió de ingresar, yendo
nuevamente a la esquina de Independencia con Arauco para tomar
colectivo. Fue en dicho instante que divisó el Wrangler, el cual tenía
una cubierta de plástico, la que encendió con un encendedor, comenzando a
arder lentamente, retirándose del lugar con dirección a su domicilio.
El móvil resultó completamente destruido, dejando pérdidas por $ 11 millones.
En el juicio, Oyarzún Castro reconoció haber actuado sin motivos y en estado de ebriedad, pidiendo perdón. “Pido disculpas a las personas afectadas. Mi intención
nunca fue salir a hacer algo así. Quiero pedir disculpas a la
institución de Bomberos, porque lamentablemente en este hecho, que fui
culpable y que me declaré culpable, no hay que meter a todos dentro del
mismo saco, ya que la institución de Bomberos es muy noble, ya que da
sin nada a cambio y muchos piensan que si les pagan por su trabajo
pierden la vocación de servir como bombero. Pido disculpas a la Octava
Compañía de Bomberos, compañía a la cual pertenecí, a la que me hubiese
gustado decirle esto de frente, sobre todo a su director… pido mis
disculpas”.