Un estudio encargado por el Poder Judicial el año pasado a la empresa Inmune, arrojó los porcentajes de todo el país respecto del uso de las licencias médicas.
Según lo publicado ayer por el Diario El Mercurio, las licencias médicas es la causa principal del ausentismo laboral. Fue así que se hizo una revisión especial para conocer la vulnerabilidad a licencias médicas fraudulentas. Para ello se cruzaron sus bases de datos de “médicos fraudulentos”, es decir los que han sido sancionados por la superintendencia de Seguridad Social o por diferentes comisiones de medicina preventiva e invalidez (Compin), o que han sido denunciados al Ministerio Público.
De acuerdo al estudio, no hay ninguna Corte del país en la que no se haya presentado una licencia médica emitida por un médico que caiga en esa categoría, los cuales aparecen identificados en el informe con su RUT y la cantidad de licencias médicas y días que han otorgado.
De acuerdo al listado, la Corte de Apelaciones de Punta Arenas aparece con el menor porcentaje de la dotación que ha presentado licencia médica con médico fraudulento, llegando sólo a un 3,03%, en comparación a la Corte de Apelaciones de la comuna de San Miguel, que presenta un porcentaje de 22,36, seguida de la Corte de Santiago con un 21,36, la de Iquique con un 17,65 y la de Concepción con un 1663%.
Los resultados a nivel nacional revelan que el 5,94% del total de las licencias médicas que presentaron sus funcionarios fueron emitidas por “médicos fraudulentos”, es decir de los 411.114 días de permiso que tuvieron sus empleados, 35.767, el 8,7% corresponden a prescripciones cuestionables.
Por especialidad, en el ámbito de las enfermedades mentales donde más se observa esto, ya que el 2015, el 17,46% de las licencias siquiátricas fueron emitidas por médicos fraudulentos.
Según consignó El Mercurio desde la Dirección de Comunicaciones de la Corporación Administrativa del Poder Judicial, afirmaron que el uso de licencias médicas fraudulentas “es un problema social”, que requiere ser enfrentado pero que “un funcionario no puede ser cuestionado por el solo hecho de haber elegido a un médico en particular, en tanto ese profesional no sea sancionado para el libre desempeño de su profesión”.
Agregaron que influye en esto que los jueces y funcionarios del Tribunal deben enfrentarse comúnmente a casos como relatos de crímenes, abusos de niños, violaciones y violencia intrafamiliar.
Con estos resultados, el Poder Judicial tomó la decisión de realizar charlas sobre el adecuado uso de las licencias médicas.