“Fue un incidente
muy confuso, donde saqué la peor parte por andar compartiendo con mis amigos.
Nunca pensé que iba a llegar a estas instancias, donde iba sentado en la parte de
atrás del vehículo. Recuerdo que cuando terminó la persecución, el auto quedó
estacionado dentro del recinto donde llegó Carabineros y donde empezó el
incidente, porque llegaron con la adrenalina, rompiendo los vidrios del auto y
entrando al recinto. Nunca supe que el vehículo estaba encargado por robo,
cuando nos bajamos salieron los vecinos, pero nunca me bajé con un elemento
contundente para agredirlo”.
Con estas
palabras realizó sus descargos José Sebastián Hernández Villanueva, de 26 años,
luego de saber que la Corte de Apelaciones decretó la prisión preventiva por
los delitos que fue formalizado, revocando la decisión de primera instancia.
El joven continuó
relatando que “hablé con mi abogado y no tengo ninguna posibilidad, porque la
palabra del carabineros vale más que la mía y yo fui al único que detuvieron.
Hasta hoy está todo en investigación y yo voy a colaborar en todo, mis amigos
declararán que no fui el que iba manejando. Esto me está dejando mal como
persona. Ahora venía terminando en mayo una faena de esquila y estaba con mi
descanso, y no tendría que estar encerrado, pagando un delito que no he
cometido. Mi único error fue estar en estado de ebriedad y subirme a ese auto
que estaba encargado por robo”.
Conociendo la
existencia de una orden de detención, que se hará efectiva en cualquier
momento, señaló que “no hay pruebas de un elemento contundente, que estén mis
huellas. Han manchado mi imagen, y por lo que mi familia está sufriendo, tengo
tres hijos que escuchan y saben leer, y me han dejado como un delincuente”.
Información completa en edición del diario “El Pinguino”