Un poco más tranquila se encontraba ayer Erika Bóquez, propietaria de la vivienda ubicada en calle Eusebio Lillo 1733, en el Barrio 18 de Septiembre, y que fue afectada en su totalidad por un incendio que se desató a eso de las 10 horas.
Ayer, en conversación con Diario El Pingüino, explicó que no pensaba que era su casa cuando le avisaron, queriendo creer que se habían equivocado. “No estábamos en casa, se perdió lo material, los recuerdos, el esfuerzo de mis papás y de nosotros como familia. Yo vivía sola con mi hijo, mi papá falleció y mi mamá tiene su casa propia. En estos momentos estamos trabajando en la casa, mi primo vive acá al lado y recibimos ayuda en el mismo lugar del siniestro. Ya estoy más tranquila, pero cuando me avisaron fue horrible, no pensé que era mi casa, pensé que se habían equivocado, y cuando llegué y vi que era mi casa me volví loca”, señaló la mujer.
Con respecto al pequeño de ocho años, estudiante de tercero básico de la Escuela La Milagrosa, señaló que primeramente lo había tomado bien, pero ya durante la jornada de ayer comenzó a extrañar sus cosas y su vida normal.
“Él me preocupa un poco, ayer (domingo) se veía tranquilo y hoy (ayer) empezó a tener más recuerdos y a llorar un poco. He recibido mucha ayuda de mi familia, amigos, y también de la comunidad, realmente se han portado excelente”, expresó la mujer.
De acuerdo a las pericias realizadas por Bomberos, el fuego se habría generado por una falla eléctrica en el inmueble, lo que se sumó que no había nadie en la vivienda al momento del inicio de las llamas, generando que las llamas se propaguen a la totalidad de la vivienda en sólo segundos.
La ayuda se está recibiendo en la misma vivienda de calle Eusebio Lillo 1733 o pueden hacer depósito de dinero en la cuenta Rut de Erika Bórquez N° 14.229.095-2, o contactarse al celular de la afectada 990308970.
Hasta ayer ya habían recibido diversa ayuda, quedando a la espera de materiales de construcción que sería lo que más están necesitando para levantar su hogar lo más pronto posible. Para mientras, están siendo albergados en casa de familiares, concurriendo durante el día a limpiar y desarmar los escombros de su vivienda.