Denuncian a hombre por lesiones graves y amenazas de muerte contra expareja

El
caso se remonta a una semana, al viernes 16 de junio, cuando la
denunciante estaba compartiendo en casa de unos amigos en donde vivía el
hombre que la atacó, quien había sido su expareja.

La
situación se desató luego de que el sujeto se había tornado agresivo y
violento al saber que la mujer debía retirarse prontamente del lugar.
Ofuscado, al ver que ella tomó su celular, se lo arrebató e intentó
destruirlo con sus manos. Tras un forcejeo, el sujeto se descontroló y
le dio un puñetazo en el rostro.

La
víctima relató que el golpe fue de tal violencia que perdió la
conciencia por unos minutos, provocando mareos y cayéndose al piso.
Inmediatamente, después de esta escena, el sujeto comienza a culparla de
que ella lo llevó a realizar esa acción.

Ese
mismo día, la víctima fue a constatar lesiones al Hospital Clínico de
Magallanes además de realizar una denuncia en la Policía de
Investigaciones, pero le señalaron que no estaban facultados para
detener a esta persona.

“Cuando
fui al hospital para constatar las lesiones no habían carabineros de
turno. Se supone que deben estar en el hospital y hacer el proceso
enseguida, para que sea más rápido. Por ese tema estuve toda la tarde en
el hospital esperando que me atendieran. Cuando salí eran las 11 de la
noche y por desconocimiento me fui a la PDI”, comenta la víctima en
conversación con Diario El Pingüino, quien prefiere mantenerse anónima
por miedo a mayores represalias.

El
domingo 18 de junio, tras concurrir al SAR Juan Damianovic debido a la
persistencia de visión borrosa y aumento del volumen preorbitario, se
confirmó por TAC lesiones graves, producto de una fractura preorbital,
equimosis y edemas, en espera a evaluación con oftalmólogo.

Sin
embargo, pese a haberse realizado una denuncia por delito flagrante, no
existen antecedentes del agresor, ni domicilio fijado, por lo que la
víctima teme por su vida, pues ni siquiera hay medidas cautelares a su
favor.

“Yo
hice la denuncia hace una semana y todavía no la reciben, entonces en
este momento estoy en nada literalmente. Él está libre, se supone que
está trabajando, haciendo su vida normal, ganando dinero, está
amenazándome, está planificando algo contra mí, se está contactando con
gente”.

Además,
comenta que el agresor aparte de haberla estado amenazando de muerte
por WhatsApp e Instagram constantemente, con audios llenos de insultos,
ha comenzado a difundir imágenes de ella en redes sociales. “Está
divulgando mi imagen para que me conozcan y además dentro de estos días
él subió fotos íntimas mías de carácter sexual a sus redes sociales sin
mi consentimiento. También subió fotos que yo no sabía que me había
tomado”.

Otro
factor es el perjuicio sicológico constante ocasionado por las amenazas
de su agresor, quien le dice que “puede ser en cualquier momento”.
Indicó que dentro de estas amenazas también habría indicado que otras
personas podrían hacerle daño, o que su familia y mascotas estarían en
peligro, todas situaciones que la acomplejan al punto de provocarle
altos grados de estrés, ansiedad y pesadillas.

“Lo
primero que me preocupa es mi familia, porque él los amenaza a ellos, a
mis gatos, que son muy importantes para mí. Y obviamente yo también
quiero estar tranquila y a salvo, porque duermo mal, tengo pesadillas,
mucha ansiedad, estrés. Estoy con muchas cosas. La estoy pasando muy
mal, realmente”.

Si bien esta sería una agresión proporciones sin precedentes, la víctima
señala que hubo situaciones anteriores. “Siempre, hubo agresión
sicológica, pero nunca a tal punto como ahora. Él era alguien muy
agresivo, violento, inestable y muy hiriente también. Violencia física
es la segunda o tercera vez, porque él no me dejaba salir de su

casa, me tomaba de los brazos o habían empujones. De hecho, el viernes
cuando dejé la denuncia por lo sucedido, tenía aún moretones de veces
anteriores, entonces igual lo agregaron ahí (en el expediente)”.

Por último, quiso agregar que
“lo que me gustaría es evitar que esto le vuelva a pasar a alguien más,
porque por lo que he sabido, no es la primera vez que él hace este tipo
de cosas. Carabineros me dijo que al parecer tenía antecedentes”.

Sólo cuando fue acogida
la querella que ella presentó, se dictaminó la tarde del viernes las
medidas cautelares de prohibición de acercamiento y cualquier contacto
del denunciado, Claudio Chandía Rodríguez, contra la víctima. También se
ordenó rondas periódicas de Carabineros por el plazo de 90 días a
partir de ayer, según la resolución de la jueza de familia Katherine
González.

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