El traslado del último interno de la cárcel de Porvenir a Punta Arenas
provocó preocupación ante un eventual cierre del recinto penal en la capital de
Tierra del Fuego.
Ante esto, el director (s) regional de Gendarmería, comandante Dan Toro,
señaló que “efectivamente hoy (ayer) se trasladó al último interno condenado,
quien se encontraba en el Centro de Detención de Porvenir. La unidad se
mantiene trabajando normalmente en diferentes servicios, personal de guardia, y
lo que pasó con los internos obedece a dar un motivo a nuestra misión de
atender, custodiar y vigilar. Nosotros necesitamos tener toda las condiciones
necesarias para poder reinsertarlos en la sociedad al medio libre. Lo que
estamos haciendo es apoyarlos en el Complejo Penitenciario de Punta Arenas,
donde se cuenta con los profesionales para desarrollar esa función”.
La autoridad regional de Gendarmería agregó que la dotación de los
funcionarios, al no tener internos, se capacitará con los Bomberos de Porvenir
para apoyar las labores a la comunidad, descartando el cierre del Centro de
Detención Preventiva.
Seremi
Lo señalado por el comandante Dan Toro fue corroborado por el seremi de
Justicia, Pablo Bussenius, quien negó el cierre del recinto. Sin embargo, el
abogado defensor de Porvenir, Juan Carlos Rebolledo, mostró su preocupación
“Este es un tema que se ha tratado de un modo poco claro por parte de las
autoridades regionales. Cuando se tuvo la noticia de que se pretendía hacer una
modificación, dada mi condición de defensor de Porvenir me comuniqué con la
Defensora Regional y se hicieron las consultas.
Una ciudad pierde mucho con el cierre de un recinto penal, porque no
solamente estamos hablando que se albergan personas que cometen delitos, sino
que viven personas en torno del sistema de la cárcel. Entiendo que este tema no
se ha tratado con la rigurosidad del caso, ya que los mismos funcionarios
manifiestan que se va a cambiar de categoría a un destacamento. Lo que más me
preocupa en defensa de los derechos de los imputados la poca claridad con la
que se ha actuado.
Se dice que no se cerrará, pero se traslada al último interno a Punta
Arenas, y por razones tan simples como que no hay quién prepare comida. Acá las
autoridades, como el intendente regional, deberán pronunciarse si es que una
ciudad que va en desarrollo puede quedarse sin una cárcel. Los condenados
trasladados son de Porvenir, pero entiendo que se les ofreció incorporarlos a
un beneficio al Centro de Estudio y Trabajo, además hay un condenado que no
quería ser trasladado, pero aparentemente no se respetó su voluntad. Estos
antecedentes se los remitimos a un defensor penitenciario para saber si todos
fueron trasladados bajo su consentimiento”.