Computadores, artículos electrónicos, celulares y perfumes fueron parte del botín, estimado en 2 millones de pesos. “La PDI vino para levantar las huellas y ahora sólo esperamos que su trabajo pueda arrojar resultados. Uno queda mal por los nervios y siente mucha rabia e impotencia de que pasen estas cosas”, señaló ayer la dueña de casa, con la esperanza que los vecinos pudieran aportar algún antecedente, considerando que el robo ocurrió a plena luz del día y en una casa esquina.
Cruzada contra la delincuencia
Mientras tanto, en la prolongación de calle Manuel Rodríguez, sector sur, los vecinos llevan adelante una verdadera cruzada para frenar actos delictuales de los cuales vienen siendo blanco en su reciente inaugurada Villa Pueblos Originarios.
Pidiendo reserva por temor a represalias, uno de los futuros pobladores explica que las viviendas fueron entregadas justo hace un mes y que hoy están en el período de instalación y arreglo. “Durante el día estamos trabajando para poder ocuparlas pronto, lamentablemente durante la noche, y aprovechando que las casas quedan desocupadas, desconocidos han llegado a robar todo lo que han encontrado a su paso”. Y eso no es poco, advierte, puesto que cualquier cosa parece servirles, desde calentadores hasta lavamanos. De hecho, cuenta que una vecina perdió todo los artículos que había llevado e incluso le sustrajeron hasta materiales de construcción.
“Por ello ocho familias optamos por ir a dormir a las viviendas y cuidar el sector por las noches, aún exponiéndonos ante el peligro, porque hemos sido testigos de cómo jóvenes vienen a beber y a causar destrozos a nuestra plazoleta. Y queremos detener eso de inmediato para que no se siga repitiendo y no se estigmatice nuestro sector”, señala.
Asimismo, lamenta la falta de presencia policial en el sector en horas de la noche. “En el día sí vemos Carabineros en patrullas y en moto, pero es en la noche donde se necesita que nos ayuden con un mayor control”, enfatizó.