De
acuerdo a los antecedentes expuestos en la audiencia de control de
detención, el imputado de 42 años, fue detenido luego de agredir a su
esposa y su hijo de 13 años.
El
fiscal, Felipe Aguirre, dio cuenta que los hechos se gestaron alrededor
de las 3 horas de la madrugada de ayer, esto luego que la víctima se
encontraba en su domicilio hasta donde llegó su conviviente -el
imputado- quien se encontraba en estado de ebriedad y por razones que se
desconocen comenzó a insultar a su pareja, quien al comienzo intentó
calmar la situación señalándole al imputado que se fuera a acostar.
Sin
embargo, cuando la víctima se dirigió hasta el baño de la vivienda, fue
seguida por su conviviente quien comenzó a agredirla con golpes de
puños en el rostro y distintas partes de su cuerpo, lo que originó que
la mujer comenzara a gritar solicitando ayuda, gritos que escuchó su
hijo de 13 años, quien intentó intervenir en la agresión, para evitar
que le siguiera pegando, pero el descontrol del imputado lo llevó a
agredir al menor de edad con golpes de puños en el rostro y en el pecho.
Estos actos violentos, llevó a la víctima a salir de la casa con su
hijo en brazos y solicitando la presencia de Carabineros en el lugar
para denunciar el hecho, quienes lograron la detención del sujeto.
Con
estos antecedentes, al acusado se le requirió por los delitos de
lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar en contra
de la mujer y otro delito de lesiones menos graves en contra del
adolescente de 13 años.
La
Fiscalía pidió una pena de 300 días de presidio por el primer hecho y
200 días de cárcel por la agresión al menor edad, ante esto, el imputado
no aceptó responsabilidad en los hechos y recuperó su libertad,
decidiendo ir a juicio, donde se fijó una primera audiencia para el 26
de junio y el juicio se realizará el 19 de julio a las 11.30 horas.
El
imputado quedó con las medidas cautelares de la prohibición de
acercarse a las dos víctimas, quienes tras el episodio de violencia
abandonaron el hogar que compartían.