Tres meses alcanzó a eludir a la justicia un imputado que el día que enfrentaba un juicio en su contra por un delito de abuso sexual, no retornó.
La Policía de Investigaciones (PDI) logró dar con su paradero el pasado jueves 15 de febrero al tener información que se cambiaba de domiclio reiteradamente, así lo señaló el subprefecto Gaspar Montero, jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales de la PDI.
“Tomamos conocimiento que este imputado mantenía una causa por un delito de abuso sexual, investigación en que la brigada logró reunir antecedentes que lo llevaron a un juicio oral. Sin embargo, el imputado se presentó el primer día, pero al día siguiente no llegó, por lo que se emitió una orden de detención por parte de los jueces.
Durante todo este tiempo ha estado evadiendo la acción de la justicia, cambiándose de domicilio, hasta que los detectives recabaron antecedentes y lograron encontrarlo tras una vigilancia en el sector sur de Punta Arenas”.
Cabe recordar que el imputado fue llevado a juicio en noviembre, asistiendo al primer día, y tras la declaración de la víctima, al día siguiente, el 15 de noviembre de 2017, Alvarado Vásquez decidió no regresar a enfrentar a la justicia por la acusación que señala que en el transcurso de los años 2008 a 2010, en circunstancias que la menor víctima, quien desde los 5 años permanecía junto al imputado Christian Alvarado Vásquez, pareja de la madre de la niña en aquella época, al interior del inmueble que compartían, y aprovechándose de encontrarse a solas con la menor, procedió a efectuarle tocaciones de significación sexual.
Con estos antecedentes, la Fiscalía está solicitando una pena de 6 años de presidio.
En el primer día de juicio alcanzó a declarar la niña, que actualmente tiene 14 años, quien señaló tras un biombo que “en conversación con mi doctor le conté lo sucedido con una ex pareja de mi mamá y el doctor le dijo a mi mamá y ahí se hizo la denuncia.
Nadie lo sabía, ahí le conté que cuando yo tenía como 6 años su pareja me hacía tocaciones y después empezó con sus partes íntimas a rozarme por atrás.
Él me decía que no debía decírselo a nadie, que era un juego y que si le decía a alguien me iba a pegar.
Eso pasó cuando vivíamos en una casa antigua, y eso pasaba cuando mi mamá iba a trabajar y me quedaba sola con él. Eso pasó muchas veces”.
Tras ser detenido, el imputado fue trasladado por la PDI al Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, donde se decretó su prisión preventiva hasta que se fije la reanudación del juicio en su contra.