Un nuevo caso sexual se dio a conocer ayer en el Juzgado de Garantía
de Punta Arenas, como ha sido la tónica en estas últimas semanas. El turno fue
de un ciudadano extranjero, detenido por abusar de la hija de su conviviente.
De acuerdo a los antecedentes entregados en la audiencia de control de
detención y formalización de la investigación por parte del fiscal de delitos
sexuales, Fernando Dobson, los hechos ocurrieron alrededor de las 6.50 horas de
ayer, cuando el imputado H.G.A., de 48 años, se encontraba acostado con su
pareja, con quien mantiene una relación de siete años. En esos instantes,
mientras la mujer dormía, el ciudadano de origen cubano se levantó y se dirigió
a la habitación de la hija de su pareja, de 16 años, quien también pernoctaba.
En esos momentos, el hombre aprovechó de levantar las sábanas y comenzar a
masturbarse hasta eyacular sobre la víctima, quien despertó horrorizada por lo
que había sucedido.
La adolescente tomó fotografías a la evidencia que el sujeto le dejó
sobre su cuerpo, antecedentes que fueron entregados a Carabineros, tal como lo
indicó el fiscal Fernando Dobson: “Se trata de un delito de abuso sexual
impropio, es decir una persona que para procurar su excitación sexual en los
términos que describe la ley, realizó conductas, no estableciendo directamente
contacto corporal con la víctima, pero sí realizando estos actos sexuales en la
habitación de la menor, quien denunció el hecho primero a su madre y,
posteriormente, a Carabineros. Se ordenó el trabajo de Labocar, que encontró
evidencia en el sitio del suceso”.
El fiscal señaló que las penas por este delito van de los tres años y
un día a los cinco años de presidio.
El imputado, tras la audiencia, quedó con la medida de arraigo
regional, la prohibición de acercarse a la víctima y el abandono del hogar
común. El plazo para el cierre de la investigación se fijó en tres meses.