Dos jóvenes fueron detenidos la madrugada de ayer, luego que testigos se percataran que sustraían especies desde el interior de una panadería y huían en un vehículo perteneciente al dueño del mismo establecimiento.
Fue así que los dos imputados, identificados como Alejandro Gómez Baeza, de 21 años, y Gonzalo Ojeda Delgado, de 23 años, fueron trasladados ayer desde la Primera Comisaría de Punta Arenas hasta el edificio del Centro de Justicia de Punta Arenas, donde en la sala 1 del Juzgado de Garantía se realizó su control detención. En la audiencia, el fiscal Oliver Rammsy les indicó a los dos imputados que el Ministerio Público abría una carpeta investigativa en su contra por los hechos que se originaron en circunstancias que -según los antecedentes- alrededor de las 2.30 horas de la madrugada de ayer llegaron hasta el frontis de la panadería “El César de las Empanadas”, ubicada en Avenida Bulnes N° 01306, esquina calle Enrique Abello, y empleando un elemento tipo llave forzaron la puerta e ingresaron registrando el lugar, encontrando en la caja del local 100 mil pesos en monedas, las cuales sustrajeron, encontrando también la llave de un vehículo que estaba estacionado en las afueras del lugar. Fue así que los imputados abordaron una camioneta Chevrolet Silverado color gris y huyeron del lugar. Sin embargo, todo esto fue presenciado por un testigo que vio el actuar ilícito del dúo de delincuentes.
El imputado Ojeda Delgado fue detenido luego de descender de la camioneta sustraída, encontrándose en su poder diversos elementos, entre ellos destornilladores, una linterna, mientras que el otro imputado Gómez Baeza siguió la conducción de la camioneta ante la presencia policial, ingresando a un pasaje donde la dejó abandonada para correr y ocultarse en los matorrales de un inmueble de Avenida Bulnes, donde fue detenido con la caja registradora.
Ante esto, a los imputados se les formalizó por los delitos de robo en lugar no habitado y robo de bien nacional de uso público, en relación a la camioneta.
Ante esto, el fiscal Rammsy solicitó la prisión preventiva para los imputados, sin embargo, el abogado defensor José Miguel Navarrete se opuso a la medida privativa de libertad, pero la jueza Paula Stange acogió la prisión preventiva para uno de los imputados que mantiene antecedentes. Gómez Baeza debió ser trasladado por Gendarmería a la cárcel de Punta Arenas, mientras que el otro imputado, Ojeda Delgado, fue llevado a su domicilio para cumplir un arresto domiciliario total. El plazo para el cierre de la investigación se fijó en sesenta días.
“El tema lamentablemente para los imputados es que hubo un testigo presencial en el local y cuando huyen a ambos se les encuentran las especies que correspondían al local. La discusión se centró de si hubo o no robo del vehículo, este es un delito que tiene una penalidad alta, que puede llegar hasta los cinco años de cárcel, al igual que el delito de robo en lugar no habitado. Uno de ellos fue condenado el año 2016 a tres años, andaba con tobillera e incumpliendo”.
Testigo
De acuerdo a la versión del testigo, se encontraba al interior de su vehículo manejando por Avenida Bulnes y al llegar a la esquina de calle Enrique Abello debió frenar por encontrarse el semáforo en rojo. En ese momento se percató que en la puerta de ingreso de la panadería de propiedad de un amigo de él, había una persona en una puerta lateral que estaba abierta, observando que al interior había otro individuo que utilizaba una linterna. En esos momentos el testigo señaló que realizó varias vueltas y que al pasar en una segunda ocasión se percató que la camioneta de su amigo ya no estaba, por lo que al ver la presencia de Carabineros les indicó dónde se había ocultado uno de los imputados que se dio a la fuga.
Antecedentes
Los antecedentes penales fue lo que finalmente pesó junto a la cantidad de delitos para que las medidas cautelares que se otorgaran fueran diferentes. El imputado Ojeda Delgado figura con una suspensión condicional por un delito de hurto, mientras que Alejandro Gómez Baeza mantiene condenas por delitos maltrato a obra de Carabineros, robo en bien nacional de uso público, hurto y una condena como cómplice de tráfico de drogas, donde fue condenado a tres años de reclusión nocturna, la que en base a los hechos estaba incumpliendo. Además, mantenía una tobillera telemática con la que era monitoreado por personal de Gendarmería.