A
disposición de la justicia quedó un hombre de 30 años que fue
descubierto con 365 archivos de material pornográfico infantil. Como
medida cautelar, tendrá la prohibición de abandonar la región y deberá
firmar mensualmente en dependencias de la Fiscalía.
De
acuerdo con los antecedentes de la investigación, el imputado obtenía y
distribuía el material a través de eMule, un programa computacional que
sirve para intercambiar archivos de forma directa.
Sus
descargas fueron descubiertas desde Santiago. La Policía de
Investigaciones (PDI) cuenta con un software que permite detectar las
direcciones de IP –un código que identifica a todos los computadores– de
quienes navegan por estos programas.
En
medio de un patrullaje virtual, la Brigada Investigadora de Cibercrimen
Metropolitana descubrió una serie de direcciones IP sospechosas que se
ubicaban en Magallanes. El 24 de mayo enviaron el listado a la Fiscalía
Local de Punta Arenas para que indagase los hechos.
La
fiscal Wendoline Acuña recibió la denuncia. Instruyó que las compañías
telefónicas informaran la identidad de los usuarios asociados a las
direcciones IP. Uno de ellos resultó ser el imputado, Óscar Andrade Guenel, cuyos pasos fueron vigilados por funcionarios de la PDI magallánica.
En
la noche del lunes se registró su domicilio. El material prohibido se
almacenaba en su computadora y un pendrive, los cuales fueron
incautados. De acuerdo a la fiscal Acuña, en las imágenes “figuran niños
y adolescentes de ambos sexos que se encuentran desnudos, en poses
sexuales, exhibiendo sus genitales y realizando actos de connotación
sexual con adultos”.
Ayer el imputado fue formalizado
por adquirir, almacenar y distribuir material pornográfico infantil. El
Juzgado de Garantía de Punta Arenas le impuso el arraigo regional y la
firma mensual ante la Fiscalía mientras se tramite la causa. El plazo para las indagatorias se fijó en 90 días.