Las
víctimas de un robo en su domicilio pudieron recuperar una valiosa
especie que les fue sustraída: una cámara profesional avaluada en cinco
millones de pesos. El artículo cayó en manos de Nicolás Lara Aguilar, un
joven de 23 años que fue detenido en la medianoche de ayer por
receptación.
El
robo ocurrió el 1 de julio. Desconocidos ingresaron a un inmueble
ubicado en calle Guillermo Tell, sector norte de Punta Arenas, tras
fracturar la puerta de una despensa. El botín –que se avalúa en 11
millones de pesos– incluye joyas, una cámara marca Nikon y lentes
fotográficos.
Nada
se supo del destino de los objetos sustraídos hasta el martes. La
denunciante del robo se percató que su cámara y cinco lentes eran
ofertados a través de WhatsApp por 700 mil pesos. Se comunicó de
inmediato con el vendedor y simuló estar interesada en el producto.
El
ofertante le envió fotografías que revelaban el número de serie del
artículo. De este modo, la afectada coordinó la transacción y se
comunicó con Carabineros.
El
punto de encuentro fue la esquina de Pedro Montt con Magallanes, pleno
centro de Punta Arenas. La víctima fue en compañía de funcionarios de la
Sección de Investigación Policial (SIP) de Carabineros, quienes
encontraron la cámara y los lentes en la mochila del imputado.
El
joven fue arrestado y quedó ayer a disposición del Juzgado de Garantía
de Punta Arenas. La Fiscalía le formuló cargos por receptación.
“El
imputado no podía menos que conocer el origen ilícito (de las
especies), puesto que pretendía venderlas a un precio sumamente inferior
al valor comercial de las mismas, las cuales provenían de un delito de
robo”, dijo el fiscal Fernando Dobson.
Como
medida cautelar, el imputado no podrá acercarse al inmueble donde
ocurrió el robo y tendrá la prohibición de abandonar la región mientras
se tramite la causa.